Ventilador o aire acondicionado

ventiladorExisten muchas diferencias entre la instalación de aire acondicionado y los dispositivos de ventilación que podemos tener en casa, diferencias desde el precio hasta la manera de utilizarlos, lo que sí es seguro, es que ambos tienen el propósito de refrescarnos en los días más calurosos del verano.

En primera instancia encontramos al aire acondicionado y sus constantes cambios de clima, lo cual será para muchos la respuesta perfecta para evitar la temperatura elevada de algunas zonas tropicales o desérticas, sin embargo, el aire acondicionado también posee otro tipo de características que muchas veces no se toman en cuenta al adquirirlos. Por ejemplo el consumo de energía que depende de la instalación eléctrica del aire acondicionado, provocando que se generen gastos elevados para el mantenimiento eléctrico, señalando que muchas veces depende del modelo de la instalación la cantidad de energía que se consume, muchas veces suele excederse hasta el 60% de consumo y en el mejor de los casos, el consumo es de un 30% en general. Por otra parte los expertos no recomiendan el uso extremo del aire acondicionado, los cambios radicales de clima pueden afectar mucho en el organismo, lo recomendable es no exceder los 12 grados de diferencia.

El ventilador suele ser menos agresivo que el aire acondicionado, tanto en el proceso de instalación como en el consumo de energía. La prioridad de estas máquinas centrifugadas en un ambiente cotidiano es la de refrescar y a pesar de no contar con un enfriamiento tan radical como el aire acondicionado, pueden reducir la temperatura hasta 5° grados centígrados.

El aire acondicionado y los aparatos para ventilar son muy diferentes, sin embargo es bueno detenerse a pensar cuando se quiere adquirir uno. Si se habla de completa comodidad y la determinación de hacer un consumo de energía por encima de lo normal o si se busca refrescarse haciéndolo de una manera más natural y sin ser tan agresivo con el ambiente; incluso el espacio, la cantidad de personas que lo habitan y el promedio monetario que puede invertirse, son algunas de las variables que generan tomar decisiones, no obstante siempre habrá que pensar en los beneficios a corto y mediano plazo, así como en el bienestar de nuestra salud y de los que comparten el espacio con nosotros.