Uso de la piscina para tratar la esclerosis múltiple – Segunda parte

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Terapias acuáticas y ejercicios para el paciente

En la primera parte de este artículo hablamos de una enfermedad del tipo autoinmune (enfermedad en la que las células sanas son afectadas directamente por nuestro sistema inmunológico), y que además sufre una gran parte de la población mexicana y mundial. Dicha afección se desarrolla en nuestro sistema nervioso e incide de forma directa a nuestro cerebro y médula espinal.

Es verdad que es una enfermedad por el momento incurable, pero conforme pasa el tiempo salen nuevos tratamientos que son muy eficientes, aunque claro es normal que haya ciertas restricciones porque algunas personas reaccionan mejor que otras. Como sea, también mencionamos que el uso de la piscina mediante la natación para mitigar los síntomas de la esclerosis múltiple puede ser muy útil para los pacientes. Ejercicios como equilibrio, dinamismo, y otros desplazamientos serán beneficiosos para las personas con EM, y por ello seguiremos dando puntos esenciales de actividades acuáticas para sobrellevar dicha autoinmune.

Aquí algunos consejos para ejercicios acuáticos:

  1. Natación normal: Con el solo hecho de nadar, el paciente con EM sentirá un cambio paulatino en su cuerpo y mente; al principio la actividad tendrá que ser supervisada de cerca por un especialista de la natación y si se puede, que también sea un experto en rehabilitación física.
  2. Caminar dentro de la alberca: Esta es muy buena opción para el fortalecimiento de las extremidades inferiores. Solo se tiene que ejercer la actividad de caminata en el medio acuático, ya sea con pasos hacia adelante, hacia atrás y a los lados, dando pasos cortos o largos, según sea el caso.

En un principio se puede optar porque el agua llegue a la cintura del paciente, para que no sea tanta la carga, ya conforme se vaya adquiriendo experiencia, entonces se podrán hacer las caminatas con el agua en el pecho, para un ejercicio más elevado de nivel, ¿cómo beneficia tal ejercicio?, bueno, pues resulta que a esto se le denomina presión hidrostática, es decir, a más profundidad, más presión; de esta manera la sensación de compresión será totalmente positiva para el paciente con EM.

  1. Yoga acuático: Tal como si se tratara del yoga normal, se podrán ejecutar ejercicios ligeros de estiramiento y movimiento, más que nada como método de relajación. El yoga acuático se podría emplear antes de los ejercicios fuertes, ya que destensan y preparan los músculos, y también se podrían hacer después de la rutina de actividades, para culminar y relajar los mismos.
  2. Aeróbics acuáticos: Esta clase de rutinas son verdaderamente útiles para mejorar el sistema cardiaco de los pacientes con esclerosis múltiple y de las personas en general. Estos ejercicios son del tipo rítmicos, por lo que es muy probable que se necesite de un entrenador o monitor especial para llevar a cabo tales actividades en la piscina.
  3. Ejercicios en piscina con productos especiales: Actualmente en el mercado existen muchos productos que son diseñados para realizar ejercicios acuáticos en la alberca, cuya función es la de mejorar la musculatura, la resistencia y la fuerza del cuerpo. Esto sin duda es muy útil para el paciente con EM, ya que otorgan una motivación extra al paciente, por las opciones de ejercicios que puede ejecutar.

¿Cuáles han sido los resultados generales de los ejercicios acuáticos para pacientes con esclerosis múltiple?

De acuerdo a expertos en rehabilitación y especialistas médicos, se han logrado observar resultados positivos en los pacientes con EM. Los beneficios puntuales descritos son: mejora de la fuerza muscular, aumento positivo de la respiración y condiciones cardiovasculares, mejor resistencia, mayor variabilidad de movimientos del cuerpo, reducción de la fatiga muscular y mental, percepción del dolor más pronunciada, reducción notable de la depresión o ansiedad, y en general, una calidad de vida más positiva.

Lamentablemente tenemos que decir que las muestras de estudio son todavía pequeñas, a lo que realmente se quiere demostrar en una población más grande con pacientes de EM, sin embargo aunque sean pocos los resultados, ahí están, y esto nos debe concientizar para que se siga trabajando de manera óptima con el paciente de esclerosis múltiple, para los efectos que sean.