Uso de la piscina para tratar la esclerosis múltiple – Primera parte

piscina

Los beneficios de la natación para disminuir los síntomas de la EM

Existen enfermedades muy serias en la que los seres humanos tenemos que enfrentar a lo largo de nuestra vida, ya sea por vivirlas en carne propia o porque un familiar o amigo muy cercano las padece.

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoinmune y de acuerdo a datos de organizaciones de salud de nuestro país, en México se llevan registros de 20 mil casos de esta enfermedad que daña de manera directa a nuestro cerebro y médula espinal. La EM se puede diagnosticar regularmente de los 20 a 40 años, aunque puede haber casos especiales, y sus causas más comunes son por razones hereditarias, por virus que se pueden encontrar, o por ciertos factores medioambientales que ayudan a despertarla y acelerarla.

Es esencial que al momento de ser diagnosticado con esta enfermedad, su médico de confianza lleve un seguimiento cercano, y si tiene un familiar con el EM, hay que apoyarlo en todo momento, siguiendo las recomendaciones médicas y encontrar formas de sobrellevar la autoinmune.

Se ha demostrado que el uso de la piscina para el ejercicio de la natación no solo sirve para practicar un deporte, sino que puede ayudar a rehabilitar a muchas personas que están en un proceso de lesión corporal e incluso mental. No es que estemos afirmando que el nado sea una actividad que cure a la impasible esclerosis múltiple, pero se cree que al menos es de utilidad para aliviar ciertos síntomas que se desencadenan de la EM. A lo largo de estos dos artículos mencionaremos los beneficios y los ejercicios acuáticos que el paciente puede hacer; obviamente estos son solo consejos, lo importante es siempre estar bien informado por el médico especialista, y saber su punto de vista con respecto al tema de la esclerosis múltiple.

Beneficios de ejercicios acuáticos para EM

Equilibrio

Uno de los principales síntomas musculares que se suscitan por la esclerosis múltiple es la pérdida de equilibrio en nuestro cuerpo. También para cualquier persona (sana o con enfermedad) que se empiece a sumergir a la piscina es natural que sufra cierta inestabilidad, por la naturaleza del agua y su entorno. Es por ello que con solo el hecho de adaptarse a un medio acuático como tal, el paciente de EM estimulará de forma constante la actividad reactiva del cuerpo, con eso se podrá ver una mejora sustancial de nuestra estabilidad corporal.

Dinamismo

Otro síntoma común de la esclerosis múltiple es una sensación de entumecimiento en el cuerpo, a la vez que se generan problemas para caminar e incluso para mover las piernas y brazos en general. Ejercitarse en la alberca permitirá al paciente adquirir un dinamismo superior al que estaba acostumbrado, y es que el medio acuático otorga una facilidad de movimiento y así nuestros músculos serán más activos.

Seguridad

Dentro de los síntomas neurológicos y cerebrales, se pueden adquirir sentimientos depresivos, y la pérdida de capacidad para discernir al igual que pérdida de memoria se convierte en un problema para el afectado. Precisamente con los ejercicios acuáticos, se irá ganando más independencia, derivados de la seguridad de desplazarse, dar vueltas, adoptar posiciones específicas de nado. La mente ganará más agilidad y dichos ejercicios le otorgarán seguridad y confianza sobre sí mismo, ayudando por lo menos un poco a disipar su depresión. Está claro que su terapeuta debe estar cerca de él en un principio de sus sesiones, sin embargo poco a poco lo puede ir dejando solo, aunque siempre con supervisión.

Sensación

El ejecutar las sesiones en la alberca llevará al cuerpo del paciente a una percepción de cansancio y desgaste, pero provocados por el ejercicio, mejor eso a sentirlos por la enfermedad en sí. Su percepción de dolor por la actividad acuática en todo caso le hará sentir bien, ya que apreciará cada fibra de su cuerpo, algo que necesita cada ser humano.

En la segunda parte del artículo detallaremos los ejercicios acuáticos que puede realizar una persona en la comodidad de una piscina.