Uso de hidroponía casera y humidificador para el cultivo de frutos rojos

humidificadores

Cómo cultivar y cosechar fresas en la casa

¿Cuántas veces no nos hemos planteado cultivar y ver crecer nuestras propias plantas, vegetales y frutos en nuestra propia casa? Sin duda es una gran oportunidad de hacerlo, y realmente en estos tiempos no importa qué tanto espacio tenemos, ya que hay nuevas formas para cultivar, sea donde estemos viviendo.

Precisamente la hidroponía es el proceso industrial para cultivar plantas con base en sustratos nutritivos, dejando de lado el método común a base de suelo agrícola. Ahora, la hidroponía casera se adapta perfectamente a las necesidades de cultivo y espacio de cualquier persona, siempre y cuando nos aseguremos de tener en dicho espacio los elementos básicos, como iluminación, control de humedad y temperatura, sustratos, contenedores, entre otros. Asimismo nos podemos ayudar de instrumentos como medidores de humedad, termómetros, humidificadores para mantener los cultivos con los adecuados niveles higrométricos, e inclusive iluminación artificial en caso de que no dispongamos de un área con suficiente luz solar.

Por ello en este artículo describiremos el proceso sencillo para cultivar frutillos rojos como la fresa, solo hay que seguir los pasos lo más que se pueda, y no tener problemas en dicha actividad.

La fresa es una fruta que pertenece a la familia de las rosáceas, deliciosa y nutritiva. Una de sus características principales es que se ramifica en varios estolones que pueden llegar a medir hasta 15 cm de longitud, lo que es en verdad beneficioso ya que se podrán producir nuevas plantas, por lo que su reproducción está garantizada.

Expertos aseguran que la hidroponía es una de las mejores alternativas para cultivar la fresa e incluso otro tipo de frutas, ya que es posible que los nutrientes se aprovechen de mejor manera por las plantas. Además, si se le añade un sistema de recirculación, significaría un mejor aprovechamiento de los recursos, una verdadera eficiencia en cuanto a cultivo. De hecho, para hacer aún más eficiente el proceso de cultivo, se recomienda que la fresa se cultive en su sustrato durante los meses que comprenden de mayo a julio, para que de esa manera se pueda cosechar durante los meses otoñales/invernales (noviembre y diciembre).

Es importante mencionar: para que haya un desarrollo sustancioso de la fresa, debemos asegurarnos de que la temperatura no suba por encima de los 20 °C, además de que los cambios bruscos de clima pueden ser contraproducentes, por ello es esencial que mantengamos un buen rango de temperatura, mediante la medición con termómetro, sistema de ventilación, así como higrómetros y humidificadores. Igualmente se aconseja que se protejan a las plantas para que no se vean amenazadas por insectos, hongos (Botytis cinérea) u otras plagas como la mosquita blanca.

Podemos decir con seguridad que es uno de los métodos de cultivo más económicos, por el aprovechamiento absoluto de los medios, además de que es relativamente fácil manejarlo.

Paso a paso en el cultivo de fresa casera

  • Lo primero es comprar la mezcla especial nutritiva para la planta, obviamente también tendremos que adquirir la planta del fruto rojo.
  • El contenedor a usar deberá ser preferentemente de plástico con capacidad de 20 litros, advirtiendo que posean los agujeros para el drenado del sustrato. Antes de usarlo, hay que limpiarlo y secarlo a conciencia.
  • Posteriormente al mismo recipiente hay que llenarlo con la sustancia mineral denominada vermiculita. ¡Ojo!, no hay que llenarlo, solo hasta dos terceras partes.
  • Es trascendental que la vermiculita esté debidamente hidratada en el momento de la trasplantación, por ello se cubrirá con mucha agua.
  • Como mencionamos anteriormente, la temperatura que precisa el macetero es como máximo 21 °C y como mínimo 14 °C. También la iluminación es fundamental, ya sea de luz solar directa o con iluminación especial para cultivos.
  • Después se agrega agua fría al recipiente hasta llenarlo.
  • Al momento de retirar la planta de la fresa del recipiente, hay que eliminar los remanentes de tierra que están en las raíces, con mucho cuidado para no dañar la planta. Dichas raíces se sumergirán en el recipiente con agua por 10 minutos como mínimo. Inmediatamente al sacarlas del agua, enjuagamos las raíces para quitar restos de tierra. Se sugiere retirar muy bien cualquier suciedad en las plantas.
  • Con mucho cuidado pondremos la planta de la fresa en el contenedor, sujetando suavemente por arriba, para asegurarnos de ordenar muy bien las raíces y que no se enmarañen al momento de estar en el contenedor con la vermiculita.
  • Si se ven algunas raíces, se le puede añadir más vermiculita hasta cubrirlas, siempre teniendo cuidado de no cubrir la planta, ya que ésta tiene que recibir luz y aire. Por ello el macetero debe estar en un área bien iluminada.
  • Se puede proteger el macetero en la parte baja con un plástico.

Ya podremos poner la mezcla nutritiva hidropónica, con cuidado y al pie de la letra en sus instrucciones. Se debe regar adecuadamente con la mezcla y para finalizar solo hay que monitorear sus niveles de agua. Asimismo y como sugerencia final, a la fresa se le puede rociar con agua en pequeñas cantidades, ya sea usando un rociador e incluso con la instalación de un humidificador, sin duda, esto asegurará un crecimiento óptimo del fruto rojo.