Quitar humedad del celular

deshumidificadores En nuestros días, salir de casa sin el teléfono celular es impensable, pues la mayoría de las personas los utilizamos para realizar tareas de lo más diversas, desde consultar nuestra agenda y revisar las redes sociales hasta para reservar cita con el dentista, hacer operaciones bancarias u ordenar comida a domicilio.

Las funciones básicas de los teléfonos celulares como llamar y enviar mensajes aún son utilizadas, sin embargo, esos aparatos que caben fácilmente en la palma de nuestra mano nos permiten el acceso a todo tipo de información e incluso los podemos utilizar como control para programar las funciones de otros aparatos en nuestro hogar u oficina, como televisores, computadoras, fotocopiadoras e incluso los sistemas de calefacción.

Debido a la importancia que tienen los celulares en nuestra época, nos acompañan a todas partes y están expuestos a sufrir daños por el uso rudo que les podemos llegar a dar.

Los golpes, raspones y las caídas son sólo unos ejemplos de lo que puede llegar a sufrir un celular en un día cotidiano, pero en algunos casos estos accidentes pueden dañar al teléfono y por supuesto, debido a que contienen mucha información valiosa y a que son aparatos que suelen ser bastante costosos, buscamos hacer lo que sea para repararlos.

Uno de los problemas que se presentan con mayor frecuencia en los celulares son las fallas en su funcionamiento debido a la humedad. Ya sea por la lluvia, porque lo dejamos caer en un contenedor con agua o porque accidentalmente derramamos líquido sobre él, debemos recurrir a deshumidificadores para retirar el exceso de agua en el aparato para que pueda volver a funcionar correctamente.

Si sólo se trata de una salpicadura de agua el problema no pasa a mayores, sin embargo, si el celular fue sumergido o si por alguna de las áreas en las que se ensambla llegó a penetrar el agua, la pantalla y los circuitos pueden dañarse, por lo que es imprescindible tomar medidas inmediatas.

Lo primero que tienes que hacer es apagar el teléfono y quitarle la batería. Como sabemos, los teléfonos celulares funcionan por electricidad y el agua es un excelente conductor, así que si ambos elementos se mezclan, el daño a tu equipo puede ser bastante grave.

Si tu celular cayó al agua no intentes utilizarlo y si ya se apagó no lo enciendas, retira la batería y sécala con un paño absorbente de tela o de papel. Una vez que tengas el celular apagado te recomendamos que laves las partes que no son electrónicas con agua limpia, sobretodo si el líquido con el que entró en contacto tenía azúcar, sales, detergente u otros elementos que al secarse puedan afectar el funcionamiento correcto del celular o incrustarse.

Después de limpiar el teléfono es necesario que lo seques absorbiendo la mayor cantidad de agua posible. Para ello puedes usar un paño de microfibra, papel u algún otro material limpio. Retira la tarjeta SIM y la tarjeta de memoria, en caso de que tu celular las tenga, luego sécalas perfectamente.

Cabe mencionar que estos elementos no se dañan con el agua, pero si los dejas en el equipo los orificios en los que se insertan pueden conservar humedad, además de que presentan partes metálicas que podrían oxidarse por efecto de la humedad.

Ahora bien, en cuanto al secado algunas personas recurren al uso de aire caliente, sin embargo, esta opción no es muy recomendable, ya que el calor puede dañar la pantalla y otros componentes del equipo si no se aplica a la temperatura adecuada. Además, en caso de que el agua no se evapore correctamente, el celular tendrá marcas en el display y existe riesgo de que los circuitos se dañen.

Lo que recomiendan los expertos es que coloques el equipo en un área donde circule el aire cercana a un televisor o una computadora durante dos o tres días, pues estos aparatos irradian el nivel de calor adecuado para que tu celular se seque de manera natural.

Otra opción es cubrir el celular con arroz, dejándolo dentro de un recipiente durante tres días. Este método es uno de los más utilizados y populares, pues ofrece buenos resultados.

Para muchas personas sumergir el teléfono en arroz podría parecer una idea un poco descabellada, pero tiene su razón de ser. El arroz es un elemento higroscópico, lo que significa que es susceptible a las variaciones de humedad en el ambiente y para crear un equilibrio entre su interior y el entorno absorbe o libera humedad.

Gracias a esta característica, si dejas tu teléfono mojado sumergido en arroz durante un par de días, el grano se encargará de absorber toda la humedad del aparato. En caso de que no quieras usar arroz puedes optar por otros elementos deshumidificadores, como el gel de sílice, reconocido por sus propiedades desecantes.

Este gel está granulado y por lo regular se comercializa en sobres que puedes encontrar en algunas tiendas de autoservicio (es el mismo que incluyen con zapatos, ropa y algunos aparatos eléctricos para absorber la humedad). El proceso para secar un celular mojado utilizando gel de sílice es el mismo que si utilizaras arroz.

Transcurrido el tiempo de espera, saca el celular y revisa que la pantalla no esté nublada, este es el mejor indicador de la presencia de humedad. Si todo apunta a que tu celular está completamente seco puedes volver a colocarle la batería y encenderlo.

En caso de que presente alguna falla acude al servicio técnico para que lo revisen y le hagan las reparaciones necesarias. Es importante mencionar que a pesar de que el arroz, el calor, el gel de sílice y otros agentes deshumidificadores puedan eliminar la humedad de tu celular, si alguno de sus componentes se dañó al mojarse tendrás que reparar la falla o bien, reemplazar la pieza por una nueva.