Problemas en la calidad del agua de la alberca

ALBERCASLas albercas son espacios ideales para la recreación, para hacer deporte, relajarse e incluso para recibir terapia física. Es por ello que las podemos encontrar en diferentes lugares, desde centros deportivos, hasta en escuelas, centros de rehabilitación y en algunos hogares.

Si bien, una alberca ofrece la posibilidad de disfrutar de todos los beneficios del agua y de la activación física, es necesario que el agua que contiene reúna ciertas características para garantizar la seguridad de sus usuarios.

En entradas anteriores hemos hablado del tipo de equipamiento con el que deben contar las albercas y compartimos algunas recomendaciones para su cuidado y mantenimiento. En esta ocasión abordaremos los problemas más comunes que se presentan en una alberca relacionados con la calidad del agua y  sus posibles soluciones.

Antes de comenzar es importante que mencionemos que en muchas ocasiones, cuando existan fallas y alteraciones en el estado del agua de la alberca es necesario consultar a un especialista para que analice y defina cuál es el problema que se está presentando y pueda resolverlo adecuadamente.

Los problemas más comunes se relacionan con el estado del agua son los siguientes:

  • Agua turbia.

Cuando el agua se percibe opaca se debe a materia suspendida en la alberca ocasionada por exceso de usuarios, deficiencias en el sistema de filtrado, exceso de cloro contaminado o por una alta temperatura en el agua, lo que incrementa los sólidos disueltos en el líquido.

Para solucionar el problema se recomienda hacer un retrolavado de la arena del filtro, limpiar las canastillas del atrapa pelo y el desnatador; utilizar un clarificador para apoyar la tarea del filtro; verificar el tiempo de filtrado y el funcionamiento de la bomba, y  mantener el agua a una temperatura menor a los 29°C.

Aplicar un tratamiento de shock también es altamente recomendable y, en caso de que la alberca tenga un alto flujo de usuarios, reponer el agua con mayor frecuencia puede evitar que se enturbie.

  • Agua turbia y verdosa.

Este problema se identifica cuando el agua, además de tornarse opaca, luce de un tono verde. Las posibles causas son: exceso de usuarios, deficiencias en el sistema de filtrado, pH fuera del rango recomendado, bajos niveles de cloro, lluvia excesiva y poco tiempo de operación del sistema de filtrado.

Para solucionarlo se recomienda hacer el retrolavado de la arena del filtro, revisar canastillas de la trampa del pelo y desnatador, revisar el tiempo de filtrado, ajustar el pH a un rango entre 7.2 y 7.6 y usar un clarificador para precipitar.

  • Agua verde con algas suspendidas.

Cuando el agua está completamente verde y las paredes de la alberca presentan manchas de color arena o mostaza, posiblemente el sistema de filtrado no esté funcionando correctamente, el nivel de pH esté desequilibrado o se ha presentado lluvia excesiva.

Para tratar este problema se recomienda, además de revisar el sistema de filtrado, ajustar el pH del agua, superclorarla y usar un clarificador para flocular la materia suspendida, es decir, para aglutinarla y facilitar su filtrado.

  • Consumo excesivo de cloro.

Este problema no altera visualmente el estado del agua, sin embargo puede derivar en otros problemas pues el cloro no permanece en el agua todo el día. El consumo de cloro en exceso se puede deber, además de a un exceso de usuarios, a una temperatura elevada (superior a los 30°C) y a un bajo nivel de pH. Se recomienda por tanto, ajustar la temperatura y el pH y hacer al menos dos revisiones al día del estado del cloro.

  • Agua de color negro, café o verde azulado.

El cambio en el color del agua se debe a la presencia de metales y a un bajo nivel de pH. Para solucionar el problema es necesario ajustar el pH, hacer un tratamiento de shock, aplicar clarificador para flocular la materia suspendida y aspirar.

  • Desarrollo de algas.

Cuando el medio filtrante está contaminado, el agua no tiene cloro o el pH es muy alto se pueden desarrollar algas en las paredes y fondo de las albercas. Para eliminarlas se recomienda cambiar la arena del filtro en caso de que esté apelmazada y si muestra acanalamiento y contaminación; ajustar el pH del agua; aplicar un tratamiento de shock y usar un producto para evitar la formación de algas.

  • Desarrollo de algas negras.

El caso de las algas negras lo consideramos aparte porque las causas que originan este problema no son las mismas, por lo que requieren de diferente solución. Es más común que se desarrolle alga negra en albercas que están en áreas con tierra y materia orgánica como árboles, así como cuando los niveles de cloro son muy bajos.

En primer lugar, no se recomienda cepillar las paredes o piso que presente alga negra pues se propaga; sólo en caso de que el alga haya muerto, es decir, cuando se desprende fácilmente y tiene un tono grisáceo se puede cepillar y aspirar. Aplicar un tratamiento especial para algas negras y emplear una pastilla de tricloro sobre el área donde se ha desarrollado el alga solucionarán el problema.

Por cuestiones de seguridad y salud, el objetivo primordial debe ser siempre, mantener la alberca limpia y el agua clara. Contar con un buen sistema de filtración funcionando adecuadamente y con un balance químico apropiado son los factores que determinarán la calidad del agua.

Te recomendamos siempre mantenerte al pendiente del estado del agua para actuar de inmediato en caso de que se presente algún problema. En próximas entradas hablaremos de algunos problemas que se presentan en los sistemas de filtrado y en la bomba de agua.