Los niños y las albercas

AlbercasCuando hablamos de niños y albercas, terribles imágenes pasan por nuestra cabeza ¿cierto? ¡No tiene por qué ser así! Los niños son rápidos en aprendizaje, tienen habilidades motrices y coordinación natural, están siempre a la expectativa y les divierte o entretienen aspectos que quizás a nosotros los adultos no.

Por otro lado, su constante curiosidad, la inocencia con la que cuentan y la inexperiencia en prácticamente todos los ámbitos, pueden llevarlos a ciertas situaciones en las que no queremos verlos involucrados. Para que estés más seguro sobre tu decisión de adquirir una alberca en tu hogar, te recomendamos llevar a cabo los siguientes consejos:

Siempre vigilar a los niños. Puede llegar a ser difícil si no tienes sólo uno, pero cuando los pequeños se encuentren cerca de una alberca, lo obligatorio, si quieres garantizar su seguridad, es que haya alguien siempre al pendiente de ellos.

Sobre todo, de los bebés, que si bien es cierto que naturalmente flotan, aún así, pueden pegarse con el borde o las paredes de la piscina. Nunca los dejes solos. Repetimos: nunca los dejes solos cuando se trata de una alberca, ya sea la tuya o la de algún amigo. Además, recuerda que otros peligros que no son líquidos, también rondan el mundo donde vivimos.

Tener la alberca tapada. Dicho esto, la primera regla que deberás imponer al momento de conseguir tu alberca H2O Tek, es siempre tapar tu alberca cuando está llena y no se usa. De esta manera, evitas que haya accidentes, pero no sólo eso. Evitas también que el agua se ensucie con polvo, agua de lluvia, gases tóxicos, ramas, hojas…

Si tu alberca no está llena, entonces te recomendamos, ampliamente, que te asegures siempre de que la salida hacia el patio donde está la piscina, se encuentre cerrada y sólo tú la puedas abrir. De la misma manera, recuerda el primer punto: no dejar a los niños solos.

No dejar juguetes a la vista. Algo que puede convertirse en motivador para los niños son los juguetes en las albercas. Es muy común ver a niños caer al agua por querer alcanzar una pelota que se encuentra justo al borde. No permitas que eso suceda y recoge siempre los juguetes o cualquier otro accesorio que pueda llamar la atención de los pequeños.

Enseñar a flotar y a relajarse. Puedes enseñar a tus niños a nadar desde que son bebés. Claro, estarás sosteniéndolos todo el tiempo (al menos al principio), no importa la edad que tengan. Enseñarles que el agua no se los va a comer, que no es un enemigo, es primordial. Dales la lección de que si se relajan, pueden flotar y no sucede nada malo en caso de que caigan al agua.

Enseñar a nadar. Si tienes la oportunidad de pagar clases profesionales, te recomendamos que lo hagas. En estas clases los niños no sólo aprenden a nadar, sino que conviven con otros niños de su edad, se divierten, gastan energía y aprenden una disciplina que después en la adultez les será de mucha ayuda.

Asegúrate de que el profesor sea muy profesional. Practica con ellos en tu alberca. No necesitas de mucho espacio, incluso pueden patalear agarrándose de las escaleras, sin realmente trasladarse.

No permitir que se avienten a “salvar” a alguien. Un error común que cometen tanto los niños como los adultos, es el aventarse a la piscina a “salvar” a alguien que se está ahogando. Una persona adulta de menor complexión puede ahogarse junto al primero que está teniendo dificultad para salir a la superficie.

Los niños, con mayor razón, deben primero correr por ayuda, en lugar de aventarse a ser héroes. ¿La razón? No es extraño que aquellos que se encuentran en medio de la alberca tragando agua, se desesperen y traten de salir a la superficie apoyándose en la persona que ha entrado a salvaguardar, hundiéndolo. Si es necesario, consigan un silbato y colóquenlo en algún lugar cerca de la alberca.

Siempre aplicar protector solar. Aunque no lo creas, a veces el cielo nublado puede quemar la piel incluso más que un cielo despejado. Los rayos ultra violeta que emite el sol son especialmente potentes y dañinos para la piel.

Siempre aplica protector solar a tus pequeños para que se protejan de ellos, cuando la alberca no está techada. Te aseguramos que esta práctica la aplicarán después en su adolescencia, juventud y adultez.

Enseñar la diferencia entre albercas y contenedores naturales de agua. Las albercas son, por lo regular, más tranquilas, sobre todo, si se tratan de albercas privadas. Los estanques de agua como lagunas, mares, ríos y lagos pueden tener corrientes fuertes (o incluso las leves son peligrosas), que arrastran a la gente y pueden causar ahogo o heridas.

Sin duda alguna, deberás hacerle saber este punto a tus niños si quieres que sean precavidos a la hora de vacacionar en sitios turísticos naturales. Por otro lado, también existe el riesgo de ser picado por algún animal o planta venenosos. Insiste en que no se alejen de ti o del adulto a cargo.

Esperamos que este artículo te haya gustado y que lo encuentres útil. Te invitamos a que leas las demás entradas de nuestro blog. Seguramente encontrarás más información atractiva de tu agrado. Si tienes dudas o requieres alguna piscina, no dudes en acercarte a nosotros. Tenemos justamente lo que estás buscando. En H2O Tek, queremos ayudarte a solucionar tus necesidades.