Limpieza de un baño de vapor

Baños de VaporEn entradas anteriores hemos hablado de lo beneficioso que puede ser para nuestra salud tomar un baño de vapor con regular frecuencia, o bien, específicamente para relajarnos después de sesiones intensas de ejercicio o para tratar ciertos padecimientos que afectan el estado de nuestros músculos y articulaciones.

Sin embargo, para que podamos disfrutar de todos esos beneficios sin poner en riesgo nuestra salud es necesario darle un mantenimiento adecuado al baño, pues la humedad y las elevadas temperaturas favorecen el desarrollo de hongos y bacterias responsables de la aparición de infecciones cutáneas y respiratorias.

La limpieza de estos baños en establecimientos como clubes deportivos, spas o bien, en aquellos dedicados a ofrecer específicamente el servicio de vapor, es responsabilidad de quien los opera, por lo que resulta complicado asegurarse de que ésta se realizó correctamente.

La mejor recomendación que te podemos dar es que al interior utilices unas sandalias antideslizantes para evitar que tu piel entre en contacto directo con el piso y evites contraer infecciones, además de utilizar una toalla para envolver tu cuerpo. La toalla, además de ayudarte a absorber el sudor, evita que te sientes directamente sobre los bancos que se comparten con otros usuarios de las instalaciones.

Si tienes un baño de vapor en casa, tener control sobre el estado de la sala y garantizar su limpieza es una tarea sencilla si le das el mantenimiento adecuado. Lo más común es que estos baños sean de mosaico o un material similar, por lo regular de un alto brillo que sólo logran mantener con una limpieza habitual.

La pérdida de brillo de las paredes y piso es un buen indicador de que no están recibiendo los cuidados y limpieza necesaria, así como la aparición de moho y el ennegrecimiento de las juntas de los mosaicos.

Una limpieza frecuente permite conservar la calidad del esmalte y el color natural de los mosaicos y las juntas, y no permitir la formación de hongos. Para ello es necesario utilizar productos de limpieza especiales, sobretodo si ya se presentan algunas manchas, pues en su fórmula incluyen componentes que ayudan a blanquear y desinfectar las superficies en las que se aplique.

En las salas de vapor, al igual que en los cuartos de baño, utilizar cloro u otras sustancias reconocidas por sus cualidades desinfectantes es la mejor alternativa, siempre y cuando se respeten las indicaciones del fabricante en cuanto a tiempo de contacto, temperatura de aplicación y proporción de disolución en agua.

En el mercado también podemos encontrar productos especiales para la limpieza de azulejos y mosaicos e incluso se puede preparar una solución casera a base de bicarbonato de sodio, o bien, de vinagre para hacer la limpieza habitual.

Para esto te recomendamos que hagas una solución del producto en agua en la proporción indicada en la etiqueta, o bien, que prepares una pasta de bicarbonato con agua o de vinagre blanco con agua en partes iguales y la utilices para limpiar toda la superficie con ayuda de un paño o una esponja suave.

Salvo que exista suciedad incrustada, bastará con pasar el paño o esponja por la superficie y una vez que lo hayas hecho es conveniente enjuagar a la perfección con agua clara, esto para retirar los restos de sustancia limpiadora que por su concentración pueda dañar el mosaico o azulejo.

En las zonas donde se ha desarrollado moho o en las juntas, que por lo regular adquieren una apariencia gris o negruzca, te recomendamos hacer una limpieza a profundidad de manera periódica.

Para la limpieza de las juntas utilizar un cepillo de dientes en desuso puede ser una buena opción pues permite llegar a todos los rincones y eliminar la suciedad. Como sabrás, los hongos y el moho tienen vida, por lo que es necesario, literalmente, matarlos. Para ello se recomienda utilizar cloro o bien, un producto casero ácido a base de vinagre o bicarbonato de sodio.

Antes de comenzar con la limpieza de las juntas, elimina el polvo y suciedad superficial acumulada con ayuda de una escoba, luego aplica el limpiador de tu elección cubriendo toda la superficie de las juntas y déjalo actuar durante unos treinta minutos para que las manchas se aflojen y se eliminen los microorganismos.

Transcurrido este tiempo, cepilla el área con un cepillo de cerdas duras y posteriormente enjuaga con agua clara. En algunos casos puede ser necesario repetir el proceso para eliminar efectivamente todas las manchas de suciedad y hongos.

Cabe mencionar que una limpieza rutinaria permite evitar el desarrollo de hongos en la superficie y mantiene en buenas condiciones los azulejos o mosaicos y las juntas, pero al menos una vez al mes es necesario hacer una limpieza a profundidad y desinfección del espacio.

En todo caso es imprescindible utilizar guantes para proteger las manos, sobretodo si estás manipulando sustancias químicas como cloro, que respetes el tiempo de contacto del producto y lo disuelvas correctamente, de lo contrario se pueden dañar las superficies en las que lo apliques.

Finalmente cabe mencionar que para el correcto funcionamiento de los baños de vapor es necesario darle mantenimiento al equipo generador de vapor. La recomendación general para que se mantenga en buenas condiciones de operación durante más tiempo es que cuente con un equipo de filtración de agua.

Que reduce el contenido de sales minerales y otras sustancias suspendidas en el agua que pueden incrustarse en el aparato y afectar su funcionamiento, y que en todo caso consultes a un técnico especialista para que revise el equipo y de ser necesario, haga las reparaciones pertinentes.

Esperamos que estos consejos hayan sido útiles. Recuerda que en H2OTEK contamos con todo lo necesario para instalar un baño de vapor en tu hogar o negocio. Contáctanos para solicitar información detallada acerca de nuestros productos y servicios, con gusto te asesoraremos para hacer realidad tu proyecto.