La importancia de la natación para personas con obesidad

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Cómo cuidar nuestra salud mediante el uso de la piscina

Ya hemos recalcado con anterioridad la importancia del ejercicio de la natación en el ser humano, ya que además de ser una actividad lúdica, que nos hace sociabilizar más, también acarrea ventajas físicas y mentales impresionantes a corto, mediano y largo plazo. Por ello no es raro que te puedas encontrar con una alberca cerca del lugar donde vives, ya que los distintos organismos públicos han entendido y están en proceso de seguir mejorando los espacios públicos para actividades deportivas y sociales.

¡Qué mejor tener una piscina en la comodidad de tu hogar! Tal vez hace años eso parecía un poco difícil por los costos que implicaba instalar un área acuática como tal, sin embargo gracias a la gran diversidad de ofertas de albercas, casi todos tendríamos acceso a practicar la natación.

La obesidad es un tema serio en nuestro país, ya que somos una de las principales naciones con altos índices de obesidad en el mundo, que a su vez puede desencadenar una serie de enfermedades para el ser humano. Por ello aconsejamos una serie de ejercicios prácticos para nadar en la alberca.

Ejercicios básicos de piscina para combatir obesidad

  1. Levantamiento de pierna al pecho

En este tipo de ejercicio no se necesitará de hacer desplazamientos por toda la alberca, solo se necesitarán 30 segundos de movimientos de subir las piernas al pecho, y entre más rápido se pueda, mejor. Dicha intensidad de movimientos ayuda a dos cosas: calentar para posteriores ejercicios acuáticos y para quemar calorías de forma rápida.

  1. Tijera

Como su nombre lo indica, tendremos que acudir a la postura de tijera, y con la ayuda de un rollo de espuma, lo ponemos a cada lado de nuestras extremidades inferiores, para posteriormente hacer movimientos de los pies hacia adelante y atrás, y hacia los lados.

  1. Running o correr en el agua

Especialistas en el tema aconsejan que el correr se haga en dos etapas: primero, realizar actividad física afuera del agua para quemar calorías cuanto se pueda, y el tiempo deberá ser de 30 a 40 minutos. Segundo y casi de inmediato, correr en al agua, es decir, desplazarse por la piscina lo más que se pueda en un intervalo de 15 minutos y sin parar; si hay problemas para mantener el equilibrio, entonces hay cinturones que nos pueden ayudar para mantenernos a flote, al mismo tiempo que corremos dentro de la alberca. Precisamente la resistencia que aporta el agua de la pileta nos ayudará a quemar calorías e incluso a fortalecer nuestros músculos.

Bicicleta en el agua

Para esto volveremos a recurrir al rollo de espuma, el cual nos lo pondremos entre las piernas, emulando una silla de bicicleta. Una vez que nos afiancemos bien, podemos hacer el movimiento de pedaleo, como si fueras un ciclista profesional, puede ser complicado al principio, pero una vez que nos acostumbremos por la constante práctica, incluso podremos usar nuestros brazos para ejecutar brazadas, sin duda esta clase de desplazamiento quemará una buena cantidad de calorías.

“Salto de cuerda”

Este ejercicio puede resultar complicado, ya que estaba pensado en deportistas que quieren marcar aún más sus abdominales, sin embargo se descubre que también es un excelente ejercicio para la quema de calorías. Para esto volveremos a ayudarnos del rollo de espuma o polietileno, y lo agarramos de los extremos con nuestras manos, posteriormente el mismo rollo lo pasamos por debajo de nuestras piernas, al mismo tiempo que las levantamos, emulando un salto, pero debajo del agua. Es muy útil porque también ejercitaremos nuestros músculos abdominales.

Es preponderante pensar en nuestra salud, y precisamente la alberca es un medio por el cual nos podemos desenvolver sin problema. Hay que aprovechar sus bondades, ya que ofrece mucha resistencia, ideal para los ejercicios, pero a la vez no resulta peligroso, como las máquinas pesadas de gimnasios podrían ser, en un principio.