La importancia de la humedad y temperatura en el crecimiento de la piña

humidificador

Cómo cultivar piñas caseras en macetas y uso de humidificador

También conocida como la Ananas comosus, ananá o naná, la piña es poseedora de valiosos nutrientes que hace trabajar nuestro cuerpo de manera adecuada. Sus vitaminas A, B y C la hacen un antioxidante ideal, además de sus minerales como magnesio, hierro, manganeso, zinc y yodo, esenciales para el cuerpo humano. Al ser rica en carbohidratos, nos proporciona una buena cantidad de energía para afrontar las labores diarias. Es verdad que este fruto se da de forma más fácil en países sudamericanos o donde haya selva, porque requiere de una importante cantidad de humedad y una temperatura elevada, sin embargo, con cierto conocimiento y empleo de dispositivos auxiliares como humidificadores o pulverizadores, uno mismo puede empezar a cultivar la famosa piña desde la comodidad del hogar, solo hay que atenerse a un método específico para que todo sea un éxito, siguiendo estos pasos:

Una forma eficiente de multiplicar piñas por todos lados viene a partir de la misma corona de la misma, es verdad que existen otros métodos, sin embargo a muchas personas les resulta más fácil el cultivarlas de esta manera. Precisamente lo primero es hacerse de la fruta más fresca de todas, es decir, que esté en su cúspide de maduración; esto lo sabemos porque las hojas tanto de la corona superior, como las hojas del mismo tronco deben tener un color verde muy visible. Una forma de saber su madurez es cuando intentas arrancar las hojas de su tronco y éstas no se desprenden por ningún motivo.

Preparando el tallo. Posteriormente tendrás que hacer uso de un cuchillo con un buen filo para cortar la parte de arriba, ¡cuidado!, no solo es desprender la corona, hay que tratar de cortar una pequeña parte del tronco también, tal vez 4 centímetros aproximadamente, esto es importante porque la corona necesita un poco de la parte carnosa y jugosa de la piña para que no se pudra. Una vez hecho esto, la corona se tiene que dejar secando durante todo un día. Al día siguiente remueve lo que es la base de la carne de la piña y cualquier clase de hojas que apareciesen. Hay que tener cuidado de que la corona no haya producido moho, de ser así hay que removerlo. Una vez que hicimos esto ya contaremos con nuestro tallo, y este debe tener un aspecto verde/amarillento.

Plantado de piña. Para esto tendremos que usar arena blanca y tierra fértil. Tendremos que mezclarlo, siempre predominando la tierra sobre la arena, por ejemplo: dos puños de tierra contra un puño de arena blanca, proporcionalmente hablando. Dicha mezcla tiene que poseer la capacidad de drenado, por lo que se aconseja añadir una pequeña cantidad de piedritas, de esta manera nos aseguramos de que la piña no tenga tanta humedad en su base. Luego pasaremos a poner la fruta en una maceta, cuyas dimensiones recomendadas son: 30 x 60 cm. También es importante que el envase o maceta sea lo más compacto posible, esto para que las raíces crezcan de manera uniforme, y no que se suelten para cualquier lado.

Humedad, temperatura e iluminación. El riego es moderado y con intervalos muy separados (no regar subsecuentemente hasta que se note una sequedad importante en el abono), y de preferencia hay que enfocarse entre las hojas, si se riega con exceso de agua, se podrían pudrir las mismas. Debemos entender que el clima en el que mejor se desarrolla el cultivo de piña es del tipo tropical, nunca debe estar expuesta a una temperatura que baje los 15 °C y que tampoco rebase los 32 °C. Por lo que tendremos que suponer que nuestro cultivo casero precisará de una alta temperatura y humedad, sin embargo hay que tener cuidado de que la tierra no esté muy mojada, y las hojas por el contrario necesitarán de un pulverizado abundante. En ese sentido lo que se recomienda es adaptar un área con condiciones antes descritas, si se puede una especie de invernadero, qué mejor; asimismo podría ser conveniente la instalación de un humidificador para que la presencia de humedad en las hojas no decaiga. Es preponderante que el área en cuestión tenga una circulación del aire óptima, para que el tallo no se vaya a pudrir. También es esencial que el tallo no se exponga directamente a la luz solar hasta que ya haya empezado a desarrollarse de manera importante; al principio se debe mantener con luz parcial, con algo de sombra.

Para finalizar, hay que tener cierta paciencia porque lleva su tiempo y estar al tanto de las condiciones antes descritas. En cuanto a las plagas que pudiera sufrir: hongos, polillas, cochinillas algodonosas, nematodos, mosca de la fruta, entre otros. Hay que emplear uso moderado de plaguicidas, y de preferencia orgánicos.