La importancia de la humedad en el síndrome de Sjögren (2da. Parte)

humidificadores 1Tratamientos para tratar el síndrome y sus síntomas.

Existen muchas enfermedades o síndromes que pueden resultar en síntomas muy molestos como la sequedad en nuestras mucosas o glándulas sensibles como ojos, nariz, piel, garganta entre otros.

Sin duda se precisan de tratamientos hechos por un médico especializado, pero también puede haber otras formas que pueden ser un complemento ideal a utilizar, para sentir más alivio en estos padecimientos como la hidratación constante a base de líquidos, ungüentos especiales o incluso humidificadores.

Sequedad en otras mucosas.- Siendo la faringue la más afectada con sensaciones de sequedad y prurito (picor), a la vez con presencia de tos seca, piel y zona vulvovaginal deshidratada y dispareunia secundaria (aparición de dolor en los genitales después de una etapa de normalidad en la vida sexual).

Parotidomegalia.- O aumento de tamaño de la glándula parótida. Dentro del Síndrome de Sjörgren (SS) es una señal muy sugerente para los adolescentes o jóvenes. Sin duda es una manifestación muy precoz que puede abarcar infecciones, obturación de conductos salivales, sialoadenitis (inflamación de glándulas salivales) y hasta tumores.

Vasculitis cutánea.- Puede ser un síntoma que aparezca desde la juventud, siendo más afectadas las extremidades inferiores, aunque también puede venir precedida de una crioglobulinemia asociada (enfermedad de la sangre por acumulación de criogobulinas).

Fibrosis pulmonar.- Es la cicatrización de los tejidos profundos de los pulmones hasta que dicho tejido se endurece y se engrosa. Por lo regular aparecerán afecciones en los bronquios o los alvéolos.

Otra manifestaciones clínicas pueden ser: Síndrome febril (elevación de temperatura corporal de manera espontánea y excesiva); afectación articular; neuropatía periférica (afectación del sistema nervioso periférico).

Afectación de pare craneales; fenómeno de Raynaud (espasmos vasculares causados por algunas emociones fuertes o climas gélidos); eritema anular (lesión en la piel poco común y hasta algo desconocida); afección renal (afectación en los túbulos renales); afección cardiaca (derrame pericárdico o miocarditis autoinmune); sordera neurosensorial (daño a las células especiales o fibras nerviosas del oído interno).

En el SS los especialistas tienen que tener sospechas en todo momento al menor signo de xerostomía (sequedad oral) o queratoconjuntivitis seca u otras manifestaciones antes mencionadas, o en pacientes con afecciones en la glándula, de esa manera se podrá prever con anticipación el SS.

Al tener una sospecha del SS se deberán concretar tres importantes pasos: El primero es diagnosticar el síndrome seco, pero para estar seguros los síntomas que se manifiesten tienen que durar al menos tres meses, descartando siempre las causas farmacológicas.

El segundo es tratar de encontrar indicios de queratoconjuntivitis seca y disfunción de las glándulas de la saliva. El tercero es el diagnóstico de la enfermedad autoinmune con los debidos cuadros inmunológicos o biopsias de las glándulas salivales menores.

Hay diversas medidas generales para el tratamiento de la sequedad o el Síndrome de Sjörgren como:

Para tratar las mucosas.- Utilizar suero fisiológico para lavados nasales y pomadas especiales hidratantes, es de suma importancia mantener las cavidades nasales húmedas e hidratadas, en ese sentido sería una buena idea contar con algún dispositivo humidificador. En caso de sequedad vaginal los expertos recomiendan lubricantes o aceites que no tengan antisépticos para quitar la molesta irritación.

Tratamiento en alteraciones extraglandulares.- Para las artralgias (dolor de articulaciones) solo se necesitará de reposo y un gramo de paracetamol cada 8 horas. Para artritis un antiinflamatorio no esteroideo como el ibuprofeno, glucocorticoides a dosis menores, antimaláricos y metotrexato.

Para afecciones pulmonares.- Acetilcisteína, prednisona, Glucocorticoides y beta-2, siendo éstos dos últimos para inhalarse en caso de que sea una afección crónica.

Afecciones hepáticas.- Prednisona, e incluso en casos crónicos se usará interferón y ribavirina.

Para el lupus cutáneo lo mejor son los antimaláricos y coricoides orales. Para el fenómeno de Raynaud, protección contra el frío, fármacos vasodilatadores. Iloprost o bosentán para casos isquémicos graves.

Afección del sistema nervioso, glucocorticoides orales, inmunodepresores, micofenolato. Afectación muscular, glucocorticoides, metotrexato, ciclofosfamida, aziotropina, entre otros. Afectación renal, reposición de iones, corticoides, o inmunodepresores.

Es esencial acudir con el especialista indicado en caso de que se presenten cualquiera de los síntomas antes mencionados, y a su vez no descartar métodos más simples pero efectivos, lo importante es tratar la enfermedad y sentirnos lo más aliviados posible.