La importancia de la humedad en el síndrome de Sjögren (1ra. Parte)

HumidificadorInformación general de las afecciones en glándulas exocrinas.

La sensación de sequedad en la piel y otras partes del cuerpo en realidad pueden ser muy molestas. En artículos anteriores hemos destacado la importancia que tiene la humedad en nuestras vidas, y más aún el óptimo control que podamos ejercer en la misma.

Todo esto cobra mucha más importancia cuando se acercan las temporadas muy calurosas, donde el calor intensificado perjudica la correcta evaporación de nuestro cuerpo, sobre todo si se habita en un lugar con condiciones muy secas, como los desiertos.

En este primer artículo hablaremos acerca de un síndrome en particular que llega a afectar tanto a adultos como a niños, aunque en los adultos es una condición más dominante, sobre todo en mujeres (al menos 10 veces más).

Se estima que el síndrome de Sjögren (SS) está presente en poco menos de 3.1 millones de adultos, donde a la mujer menopáusica se le puede diagnosticar en 5 casos por cada 100,000 habitantes.

Entre algunos síntomas generales que se pueden detectar son los típicos ardores en los ojos, picazón en la piel, dolores de garganta y problemas para pasar saliva, afectación del sentido del gusto, fatigas, fiebres entre muchos otros.

Asimismo los especialistas médicos recomiendan como tratamientos generales el evitar lugares muy secos, y áreas de fumar, tomar muchos líquidos, utilizar goteras para los ojos e incluso preparar composiciones especiales para lubricación, aplicación de calor húmedo local, entre muchos otros.

Es aquí donde la importancia del humidificador se intensifica, ya que es un dispositivo que puede proporcionar la humidificación necesaria y durante todo el día y con gran efectividad, dependiendo del fabricante. Pero es importante decir que no es lo único, por ello hay que saber acerca de las enfermedades específicas derivadas del síndrome de Sjögren y cómo se podrían tratar.

Esta enfermedad autoinmune y crónica tiene su origen en las glándulas exocrinas, encargadas de excretar las sustancias de nuestro cuerpo. En el año 1800 fue diagnosticado este sídnrome por Leber, Hadden y Mikulicz.

Al revisar a un hombre con desecación en las mucosas, queratitis (inflamación de córnea del ojo) y tumefacción de glándulas parótidas. En años posteriores se vendrían diagnosticando otras derivaciones del SS como la xerostomía (sequedad oral) y xeroftalmía (desecación ocular).

Se puede clasificar como un SSp (primario), es decir que no está relacionado con alguna enfermedad, y SSs (secundario), que significa que hay una relación directa con otras afecciones autoinmunes, lo que puede conllevar una profundidad mayor en el diagnóstico hacia los pacientes.

Asimismo hay dos tipos de diagnóstico o valoración clínica. El diagnóstico normal comprende tres procesos: el primero a través de un cuadro clínico del síndrome seco, objetivar la aparición y existencia del síndrome, diagnosticar el trastorno autoinmune.

Por otra parte se puede realizar un diagnóstico diferencial, que es a través de una biopsia de la glándula salival, la cual además se tendrá que representar por medio de tres indicadores: el desechar otros procesos invasivos glandulares, excluir un síndrome de linfoproliferación, y la confirmación de los criterios clasificatorios del 2002 en su cumplimiento.

Síntomas, enfermedades asociadas y tratamientos:

Etiopatogenia:

Es el inicio del proceso autoinmune en el paciente que está empezando a desarrollar la enfermedad por sí solo (genético) o por ser expuesto a ciertos factores ambientales, en realidad la etiopatogenia puede ser multifactorial.

Infecciones virales, alteración de citocinas, degeneración de neuronas dopaminérgicas, pérdida de células, entre muchos otros. Ahora las manifestaciones clínicas son los principales indicadores sintomatológicos que nos llevarán a un espectro clínico bastante sustancioso.

Desecación oral y ocular:

La xerostomía (sequedad oral) por lo regular empieza con impedimentos para la correcta ingesta de los sólidos, también se presenta una fetidez en el aliento (halitosis). Al igual habrá una intolerancia por los alimentos con sabor ácido, enfermedad en encías y la presencia del hongo de la cándida en la boca (candidiasis oral).

El tratamiento que normalmente haría un médico especialista es la ingesta de un alcaloide natural como el clorhidrato de pilocarpina o el comúnmente conocido Salagen, la Cevimelina, así como salivas artificiales como Orthana entre otros. Es necesario poner atención a los períodos y contra indicaciones.

La xeroftalmía o la sequedad en el ojo posee síntomas muy recurrentes como el sentir picazón o tierra en los ojos, dificultad para la autolimpieza de los mismos por medio del lagrimeo, demasiado parpadeo, extrema sensibilidad a la luz solar, úlceras en la córnea e intolerancia a los lentes de contacto. El tratamiento que daría un médico especialista va desde lágrimas artificiales, ungüentos nocturnos, entre otros.

Como se ha mencionado, las medidas generales son la ingesta abundante de agua, que procure estar un poco fría, la acidez del limón puede ayudar mucho. No estar en lugares cerrados con humos o altas temperaturas, es importante ventilar las áreas.

Utilizar algún humidificador para el hogar u oficina, usar paños húmedos en los ojos, y muchos más. En el siguiente artículo seguiremos hablando de otros síntomas y sus tratamientos específicos.