La importancia de controlar la humedad y temperatura en los lirios o lilium

humidificadoresUso de humidificadores y medidores de higrometría para el óptimo desarrollo.

Las plantas requieren de muchos cuidados, y por más que estemos atentos en su progreso de crecimiento, puede ser que se nos escape algún detalle que determine su óptima evolución.

Por ello es fundamental que tengamos una clara noción de lo que representa cada fase en el proceso desde su cultivo hasta que se corte el tallo para poder venderlo u obsequiarlo. Los fertilizantes, el control de humedad, la temperatura, la luz solar, el abono, el cultivo sobre maceta o jardín son factores que establecerán el desarrollo.

En el caso de los lirios o azucenas, los cuidados deben ser aún más precisos y especiales. Sin lugar a dudas, las lilium son unas plantas estéticas, por donde quiera que se las vea, muy bellas, y como tal, las precauciones deben ser mayores por su naturaleza frágil.

Éstas se ven como un adorno perfecto para cualquier jardín, sobre todo aquellos que cuentan con una piscina, lo que resalta aún más la belleza del lugar. Asimismo va perfectamente en las macetas de la entrada de la casa, o en algún florero elegante que denote la sala o el lobby.

Hay que conocer un poco de esta hermosa planta, por ejemplo, proviene de la familia de las Liliaceae y puede tener hasta tres tipos de especies, el auratum, speciosum y longiflorum. Éstas en se les puede encontrar en un hábitat común en las zonas templadas o regiones boreales. Son herbáceas y perennes de bulbos con una especie de escamas, las mismas que están hechas para la protección del meristemo apical.

Su composición es: bulbo, sistema radicular, tallo, hojas, flores, frutos. Igualmente podemos encontrar las clases de lilium que más se cultivan, destacando preponderantemente tres:

Lilium longiforum híbrido, cuya característica principal es que no puede aguantar largos periodos de frío, éstos tienen que ser reducidos, además de que pueden sufrir con facilidad enfermedades virales, por ello es trascendental otorgarles una temperatura y humedad equilibrada.

Ya que el rango recomendable es entre los 14 y 16 grados, con un máximo de 22 grados centígrados, esto se puede hacer por medio de humidificadores y controles higrométricos; un grado menos y muy probablemente los pétalos se deterioren.

También están los lirios que están cruzados, de clase asiática; son robustos y de altura significativa, aproximándose a un metro de altura. Su condición ideal es el rango de 20 a 25 grados centígrados en el transcurso del día y entre los 8 y 10 grados toda la noche.

Los cruzados de clase oriental son otra clase, éstos desprenden un aroma gratificante para cualquiera que esté alrededor, pero algo que hay que tener en cuenta es que no soportan la luz, por lo que hay que tener cuidado con ese factor, además de que son frágiles en cuanto a enfermedades.

Una higrometría que esté por debajo de los 15 °C dará pie a que las hojas de la planta se tornen de un color amarillo hasta que por fin se caigan. Por ello se tiene que controlar, y el rango ideal es que se mantengan entre los 15 y 17 grados, pudiendo ser un límite tolerable los 25 grados Celsius. Es imprescindible el uso de medidores de temperatura para mantener los límites adecuados.

Condiciones de humedad: El lilium precisa de una saturación relativa que se encuentre entre el 80 y el 85 por ciento, si la humidificación se llegara a exceder, la aparición de virus sería inevitable para la planta.

Inclusive, las hojas se verán realmente dañadas si se altera bruscamente la saturación. Aquí la importancia de que el ambiente en que estén las azucenas tengan algún humidificador con su panel de control que permita el control del rocío.

Los lirios son muy delicados y la manera en que se les trata es como van a responder. Para tratar de evitar los factores de incidencia negativos, podemos ayudarnos con iluminación natural o artificial en las circunstancias más drásticas, así como implementar una especie de suelo aislante para mitigar el exceso de temperatura.

También es de considerar proporcionar sombra en las estaciones muy luminosas y calurosas, específicamente en la evolución de los botones de flor y por supuesto, los riegos necesarios de agua, sobre todo en la primera etapa, antes de la consolidación de los brotes florales.