Humidificadores y hábitos específicos de invierno

HumidificadorUso del humidificador para días invernales

Es común que los sistemas de calefacción se usen en la estación gélida, y está bien, pero algunos especialistas aseguran que no se debe estar expuesto mucho tiempo ante tal condición. Y es que la resequedad es un elemento que puede aparecer al usar demasiado los calentadores; lo mismo pasa en verano, cuando empleamos demasiado el aire acondicionado, a tal grado que nos reseca la piel y mucosas.

Es por eso que hay que pensar en otras alternativas, más sutiles y no tan agresivas o comunes. Los humidificadores y deshumidificadores son artefactos que pueden ir empotrados en el muro de una casa para otorgar los niveles de humedad requeridos, en toda época del año, o en su defecto, existen los portátiles, que pueden ser llevados a todas partes del hogar.

A veces la humedad excesiva o ausente, es un factor importante que determina la sensación de frío o calor en un determinado recinto, por lo que su control tiene que ser exacto, dependiendo de las condiciones climatológicas externas e internas.

Si por alguna razón se llegará a usar la calefacción de manera errónea y produjera una resequedad en los miembros de la familia, entonces se tendrá que poner en funcionamiento el dispositivo de humidificación inmediatamente, para que el clima interno se equilibre y que nuestro cuerpo recupere su sensación térmica y no haya peligro de enfermedad respiratoria por los cambios bruscos de temperatura.

Cuando el invierno se acerca, debemos de ser muy cautelosos en el cuidado de nuestra salud, ya que nuestro cuerpo se vuelve más susceptible en climas gélidos. ¿Cómo podríamos prevenir, en vez de tratar las molestas enfermedades que podrían acecharnos durante los meses de diciembre a febrero? Antes que nada, tener en consideración algunos puntos.

Factores en invierno que pueden afectar la salud:

  1. El no contar con indumentaria apropiada para vestir durante los meses invernales puede ser un factor preponderante para nuestra salud. ¿Cuál es el conjunto básico que se recomienda? Zapatos bien cerrados, calceta, de preferencia gruesa, pantalón, playera térmica, suéter de algodón o lana, chamarra, y si el clima es muy frío, casi a punto de nieve, entonces usar un gorro (cuando se pueda) no es mala idea, guantes para manos e incluso las orejeras o protectores de oídos son gran opción.
  2. Alimentación. Es básico para el ser humano tener una alimentación adecuada en el día a día. Más aún en condiciones extremas debemos tener los nutrientes necesarios. Acorde a algunos expertos nutricionistas, el sistema inmune se verá reforzado con la inclusión en la dieta de: carne magra, que aporta mucho hierro y zinc; legumbres como los frijoles; semillas de calabaza y nueces.
  3. Líquidos. Es inherente en nuestra vida el tomar líquidos constantemente; los nutriólogos recomiendan al menos dos litros de agua diarios, y tratar de evitar los embotellados. Se dice que un té negro con limón es una buena opción en invierno, debido a la vitamina C y propiedades antioxidantes; asimismo el té de canela es ideal en invierno, ya que además de ser delicioso, tiene propiedades que calman la tos, es decir, es un gran expectorante natural.
  4. Humidificación. En dichas épocas del año es normal que se presente una desecación en el ambiente, y más porque recurrimos a uso de calentadores eléctricos, cuyo uso excesivo resultará contraproducente, por ello es esencial contar con un humidificador o deshumidificador con su panel de control para el control de la saturación. De esa manera mantendremos un hogar relativamente fresco y no nos molestará el factor de un ambiente seco y dañino.
  5. Mantener nuestro entorno limpio y fresco es fundamental para que no se aglomeren y potencien los microbios de por sí existentes en el ambiente. Se recomienda mantener nuestro cuarto bien recogido, con la ropa bien acomodada y los objetos diferentes. Igualmente nuestros pisos tienen que ser barridos y trapeados. Mantener baños limpios y superficies desinfectadas.