El mito del uso de piscina justo después de ingerir alimentos

Factores por los cuales se presentan calambres en los músculos durante la natación

piscinaEl uso de las albercas para ejercitarse mediante la natación es una costumbre que ha venido agarrando fuerza, es muy común que una comunidad piense en abrir un centro deportivo en el cual incluya precisamente un área de nado, tanto para gente común como para atletas de alto rendimiento; sin duda, la natación es una actividad que toda persona debe hacer si requiere de mantenerse en buena forma física y hasta mental.

Aún así, desde que éramos unos niños, probablemente algunos de nuestros papás nos aconsejaban que nunca practicáramos la natación después de comer, que cuando menos se necesitaba esperar de una a dos horas antes de zambullirse. Aún así, ese factor no es tan contundentemente cierto, al menos para la ciencia y asociaciones como Australianos de la Asociación Real Life Saving, ya que en realidad no se conocen casos de ahogamientos que se hayan derivado de alimentarse y nadar inmediatamente.

Asimismo la Cruz Roja no ha ofrecido normas o instrucciones que indiquen peligroso el sumergirse en las albercas justo después de ingerir alimentos. El proceso digestivo requiere de una buena cantidad de sangre, que en gran parte puede provenir de los músculos, haciendo que el oxígeno se vea reducido para los mismos, provocando los clásicos calambres; habrá científicos que no crean en dicha teoría, otros sí ven la posibilidad que hacer un ejercicio físico intenso después de comer desencadenarán reacciones molestas para la caja toráxica. En este caso se recomienda no nadar distancias largas después de la ingesta alimenticia.

Las contracciones involuntarias como los calambres se presentan durante o después del ejercicio físico, ya sea correr o la natación, pero no se le debe de atribuir a un estómago lleno; por lo regular los efectos espasmódicos se deben a varios factores como la misma fatiga, deshidratación, desequilibrio electrolítico, entre otros y éstos varían de acuerdo a la persona. Los especialistas señalan que tenemos suficiente sangre en el cuerpo  como para que nuestros músculos se mantengan en buen funcionamiento incluso después de habernos alimentado en abundancia, también dependiendo de qué clase de alimentos.

Adquirir una piscina es una gran idea ya que estimula a tener un estilo de vida más saludable. Aunque no es dato contundente el que nos hagamos daño al nadar justo después de comer, lo mejor sería optar por alimentos que sean más fácil de digerir para nuestro sistema, que no sean tan abundantes en grasas, así podremos evitar situaciones desagradables como náuseas e incluso el vómito.