El efecto en el sistema nervioso central al tomar un baño de vapor

Baño de vaporNo por nada nuestros ancestros de todas partes del mundo veían al baño de vapor como una alternativa para tratar todos sus males, y es que una terapia de sauna húmeda posee una gran cantidad de beneficios puntuales, que más adelante describiremos detalladamente.

Hay que saber que para tomar esta clase de terapias no es complicado, ya que hay muchas alternativas por las cuales podemos acceder a una sesión. Una opción, la cual es una de las más recurridas, es asistir a una especie de spa; se puede hallar de manera individual como negocio, o dentro de un club deportivo o social.

Pero no es la única alternativa, en estos tiempos es más sencillo encontrar información de cómo empezar a construir tu propia sauna y además cómo darle el mantenimiento adecuado, solo hay que checar tutoriales o acudir con un experto en el tema, ya sea para asesoría personal o para que él mismo desarrolle un proyecto como tal.

Otra opción es más sencilla, ya que implica el adecuar tu propio baño y convertirlo en un sauna húmedo, aunque sea de manera más simple, y que solo mediante un generador de vapor sea suficiente.

Beneficios puntuales de una terapia de vapor

  • Beneficio al sistema nervioso central. Tomar un baño turco ejerce un efecto directo sobre nuestro sistema nervioso central, por lo tanto, lo primero que vamos a sentir es una relajación absoluta de nuestros nervios, músculos y huesos, en definitiva el cuerpo entra en una especie de zen o meditación metafísica que nos transporta a otro mundo dentro de nuestra propia mente. Este es un excelente método para contrarrestar el estrés que se nos produce diariamente por las actividades laborales o domésticas.
  • Beneficio a la presión arterial. Puede que haya una creencia de que un baño de vapor sube la presión antes que nivelarla, esa aseveración no es del todo cierta. Está comprobado que una terapia de baño vaporizado nivela la presión arterial; es trascendental equilibrarla, ya que de esa manera es como podremos evitar algunas enfermedades o afecciones que repercutan en nuestra salud. Recuerda que hay que mantenernos constantemente hidratados e ingerir cantidades de agua necesarias para nuestro sistema, y más si vamos a utilizar un baño turco. Eso sí, es necesario tener cuidado en el uso del mismo, ya que de hacerlo desmedidamente puede ser contraproducente; asimismo si estamos bajo supervisión médica, lo mejor es saber la opinión del especialista antes de entrar en terapia.
  • Beneficio para oxigenación. Nuestro cuerpo con el pasar del tiempo va contrayendo sustancias tóxicas que nos rodean en el mundo exterior y por alguna alimentación que ingerimos diariamente. Una sauna húmeda nos ayuda a sacar todo eso, y más si la tomamos de forma metodológica en la semana. Nuestros poros se abrirán para que se produzca un proceso de oxigenación total de nuestro cuerpo, desde adentro hacia afuera. Sin duda nos sentiremos capaces de respirar un aire más puro, nuestra piel parecerá rejuvenecida y lozana, como si nos hubiéramos puesto la crema más costosa del mercado.
  • Beneficio del shock térmico. Esto implica una combinación de baño de vapor con ducha fría, que al ejecutarla correctamente, nos traerá grandes beneficios para nuestro cuerpo. ¿Cómo funciona esto? Es sencillo, el vaho caliente de la cabina empieza a acelerar el metabolismo en nosotros, a la vez que hace apertura de los poros y empezamos a sudar copiosamente, esto lo tomamos como un proceso de intensificación corporal, la cual es necesaria para eliminar toda la toxicidad a la vez que nos relajamos. Después de ese proceso, viene la ducha fría, que en esencia sirve para para calmar todo el proceso anterior y que el cuerpo vuelva a la normalidad; como si se tratara de un mar azotado por la tormenta, para luego regresar a la serenidad. Además, este tipo de terapia vapor-agua fría ayuda a fortalecer nuestro sistema inmune, y combatir afecciones respiratorias.