Ejercicios acuáticos para el tratamiento de enfermedades o lesiones musculares

piscinaCómo tratar síndromes generales mediante el uso de la piscina.

Los ejercicios acuáticos en alberca son una parte esencial en el tratamiento para enfermedades de nuestros músculos y huesos, también es una gran alternativa para rehabilitación en personas comunes o atletas de alto rendimiento. Para los síndromes generales como la osteoporosis, poliartrosis, fibromialgias, entre otros, hay que recurrir a procesos como los que se describirán a continuación.

Ejercicios de marchas en alberca:

Son desplazamientos básicos de propulsión que se hacen al apoyar directamente nuestros pies en el fondo de la pileta, los ejercicios o actividades dependerán de la profundidad del agua. Por ejemplo, las marchas simples emulan los desplazamientos diarios que hacemos a lo largo del día, en todas direcciones.

Por otro lado las marchas modificadas nos exigirán un mayor esfuerzo en nuestras extremidades inferiores, por lo que la ejecución será más intensa. Marchas mezcladas con otro tipo de movimientos, se refiere al uso de nuestras piernas para realizar los desplazamientos, con la adición de movimientos de nuestra columna o lumbares e incluso extremidades superiores.

Actividades con base en desplazamiento por el agua:

Esencialmente es la acción de propulsarnos por medio de nuestros brazos y piernas en el agua a través de varias posiciones. Por ejemplo está el estilo deportivo, en el cual podemos recurrir a ejercicios específicos como libre, mariposa, espalda, crol, por mencionar algunos; siendo un objeto de debate entre el paciente, doctor y terapeuta o entrenador antes de ejecutarlo.

Por otro lado están los que no son específicos como la posición horizontal ventral o la posición horizontal dorsal. La primera precisa de una gran capacidad pulmonar, ya que el nado es cara contra agua, en su defecto se puede utilizar algunos lentes especiales con respirador, que incluso ayudará a mantener la alineación cervical correcta.

La segunda es muy recomendada para la relajación y tonificación del músculo, siempre y cuando no se genere una tensión molesta, sin duda uno de los ejercicios más recomendados dentro de la terapia acuática, aún más se puede realizar la terapia de doble espalda que implica el movimiento de brazos y pelvis más sumergida.

La posición horizontal lateral necesita de una óptima ejecución en sus movimientos y en la adecuada posición de la cabeza; sus beneficios son palpables, ya que el cuerpo se equilibra en cuanto a su posición, además de que la cuestión neuromuscular mejorará bastante.

Para lograr una estabilización lumbopélvica, la posición de sentada mientras se ejercitan las extremidades superiores con el menor impacto para los hombros es una gran idea, a esto se le llama la posición sedeste.

La posición vertical es una forma de actividad para aquellas personas que todavía les cuesta familiarizarse con el medio acuático, así se realiza una correcta flotación dinámica con la intensidad que ofrecen las piernas.

Por otro lado la posición de Fowler en la piscina es ideal para los pacientes con dolores en la lumbalgia importantes, por ello este ejercicio precisará únicamente de la flexión de rodillas y caderas. Es importante que durante esta situación se minimice lo más que se pueda las tensiones musculares excesivas, ya que el paciente puede ser muy frágil, no estaría de más utilizar algún material de flotación extra.

Los entrenamientos activos asistidos y libres; a la vez que este tipo de prácticas armonizan cada área de nuestro cuerpo, también disminuirá nuestra resistencia hacia el agua, generando una tensión necesaria, es como un tira y afloja que nos ayudará a ejercitar nuestros músculos correctamente.

Nuestros miembros superiores se fortalecerán mediante brazadas, hundimiento de objetos, lanzar y recibir, deslizamientos, estiramiento de pectorales, y músculos flexores de brazos. Los extremos inferiores se fortalecerán mediante patadas, hundimiento de objetos, saltos, deslizamientos, estiramiento de gemelos, aductores, sóleo, rector anterior de cuádriceps, isquiotibiales, psoas iliaco, piramidal y tensor de la fascia lata.

Los estiramientos son un buen ejemplo de poner a trabajar los músculos tónicos y posturales, generando una correcta elongación musculotendinosa, sin embargo las posturas son esenciales y con ayuda profesional se podrá llegar a buen término.

La piscina es un elemento esencial para las personas que sufren de malestares musculares por enfermedad o por lesiones. Es trascendental probar terapias que beneficien nuestros diferentes tipos de músculos, solo así podremos llegar a una curación permanente o por lo menos temporal.