¿Cuál es la diferencia entre una sauna y un baño de vapor?

Baños de VaporCuando acudimos a un spa es común que entre las instalaciones del lugar cuenten con la opción de tomar un baño relajante en diferentes formas y una de las más comunes es el calor.

No obstante, es común que exista confusión entre el baño de vapor y la sauna, pues muchas personas piensan que es lo mismo, que tienen las mismas indicaciones, beneficios y características, lo cual no es así, cuestión que pocas veces el personal de un spa se preocupa por aclarar.

De igual forma, cuando se requiere la construcción de un cuarto para tomar un baño de este tipo, es común que se pida uno u otro de manera arbitraria y exactamente como sucede en el spa, el contratista difícilmente se preocupa por explicar la diferencia entre un cuarto y el otro y sus diferentes características.

Es justo por lo anterior, que en H2O TEK consideramos de suma importancia ofrecer una breve explicación sobre las características particulares de cada uno de estos dos tipos de instalaciones y así establecer la diferencia entre uno y otro, sus diferentes beneficios e indicaciones y así ayudar al usuario a elegir la mejor opción según sus gustos y necesidades cuando acuda a un spa o planee la construcción de un cuarto de este tipo en su hogar.

A grandes rasgos, ambas instalaciones son un cuarto que se utiliza para tomar un baño caliente, en algunos casos simplemente con la finalidad de tener un momento de relajación, en otros casos con el objetivo de aliviar algún tipo de malestar o patología.

Como afecciones respiratorias, congestión en vías respiratorias, regeneración muscular o artritis, pero la gran diferencia entre uno y otro es el tipo de calor, pues uno suministra calor seco, mientras el otro suministra calor húmedo.

La sala conocida como sauna proporciona al usuario una gran cantidad de calor seco por medio del funcionamiento de una estufa eléctrica incluida dentro de un cuarto construido con paneles de madera.

El funcionamiento general de este tipo de opción se basa en que la estufa eléctrica cuenta con una parrilla sobre la que se encuentra un montón de piedras y estas son calentadas por la parrilla de la estufa, lo que provoca que estas piedras irradien calor en toda la habitación.

Al tratarse de la emisión de calor por medio de un elemento sólido y seco, la consecuencia natural es que el calor dentro de la sala es seco. A pesar de ser común el vertido de agua sobre las piedras para generar vapor, la cantidad es mínima e insuficiente para humedecer el ambiente.

Un dato que refleja con claridad las características de este tipo de habitación es que puede alcanzar temperaturas de hasta 100°C, sin embargo, el nivel de humedad difícilmente supera el 30%.

Debido a la sequedad del calor en este tipo de cuarto, para recibir la mayor cantidad de calor, es necesario estar a la mayor altura posible, pues en la parte superior del cuarto es donde se acumula la mayor cantidad de calor. Es por esta razón que estos baños cuentan con bancos que alcanzan el techo. De igual forma, entre más personas se encuentran en la sala, menor cantidad de humedad disponible hay en su interior.

Por su parte, el baño de vapor es una sala cuya función es suministrar una gran cantidad de calor húmedo en el interior de la habitación, calor que se genera a través del bombeo de vapor de agua.

Para esto, este tipo de cuartos tiene instalado un tanque lleno de agua que cuenta con un generador de vapor y una bomba, sistema que al ser activado calienta y vaporiza el agua y la bombea hacia el cuarto.

La temperatura dentro de una habitación de este tipo oscila entre los 60 y los 70°C y el nivel de humedad dentro de la sala es del 100%. Para que una instalación de este tipo pueda cumplir con su función de manera cabal y efectiva es necesario que sea completamente hermética y tenga la capacidad de contener el vapor de agua.

Razón por la que estos cuartos suelen tener un acabado interior en cerámica (incluidas las bancas) y con un techo inclinado, esto para proporcionar el aislamiento requerido y evitar goteos derivados de la acumulación de vapor en la parte superior de la habitación.

Debido a que el vapor se propaga por toda la sala y en cualquier parte de esta la persona está expuesta al mismo, las bancas o sillas están al nivel del piso. Algunas construcciones tienen bancas escalonadas que alcanzan el techo, pero esto es con fines de cupo, mas no de captación de calor.

Entonces, reiteramos que la gran diferencia entre una y otra sala es el tipo de calor que cada una suministra, seco o húmedo, pero esto no hace a una mejor que la otra, pues en realidad cada sala tiene usos e indicaciones diferentes, según las necesidades del usuario.

En ambos casos, el sujeto tiende a sudar debido a la exposición al calor, lo que implica apertura de los poros y eliminación de impurezas de la piel, sin embargo, el calor seco no elimina toxinas del cuerpo, mientras el calor húmedo sí.

Ambos tipos de salas pueden provocar un agradable estado de relajación que disminuye el ritmo cardíaco y la presión arterial, dilatación de vasos sanguíneos y relajación de músculos y tejidos blandos.

Contrario a la creencia popular, no existe una sola base científica que confirme que el calor provoca pérdida de peso, por lo que ninguna de estas salas ayuda con el proceso de reducción de talla o peso.

Por otra parte, el calor seco de una sauna no es recomendable para personas con problemas como asma o sinusitis, pues es común que estas personas tengan problemas para respirar este tipo de calor; por el contrario.

El calor húmedo puede resultar muy benéfico para las vías respiratorias, incluso algunos médicos recomiendan el baño de vapor a personas que padecen bronquitis, sinusitis y alergias, pues es de gran ayuda en la recuperación de su padecimiento.

En cuanto a su mantenimiento, en ambos casos es mínimo, aunque requiere un poco más de cuidado el cuarto de calor húmedo, pues debido a la gran presencia de humedad, es probable la presencia de algunos microorganismos y hongos, por lo que la limpieza regular de la cerámica con productos especializados es fundamental. En la sala de calor seco, basta con realizar una limpieza general periódica.

En ningún caso se recomienda el ingreso de mujeres embarazadas, personas con problemas de corazón o presión arterial, epilepsia o con adicciones a drogas o medicamentos, pues el calor excesivo, seco o húmedo, puede tener efectos negativos en personas con estas condiciones.

En resumen, ambas opciones tienen características particulares que pueden satisfacer a uno u otro tipo de personas, pero en términos generales, son completamente diferentes, por lo que cualquier persona que tenga entre sus planes la instalación de alguno de estos tipos de habitación, debe tomar en cuenta estas consideraciones y diferencias, para así poder elegir la alternativa que más se adapte a sus gustos y necesidades.

Desde luego, una vez tomada la decisión, el mejor lugar para adquirir los materiales, herramientas y elementos indispensables para la construcción de una sauna o baño de vapor en casa es, indudablemente, H2O TEK.