Cómo funciona el sauna

Baño de vaporEntre la lista de cosas que debes hacer antes de morir, definitivamente, debería estar probar un baño sauna. Si nunca lo has intentado ¡te has perdido de una experiencia increíblemente gratificadora! No por nada, han estado ganando terreno en el área, no sólo de la relajación, sino también de la estética y de la salud. ¡Tres beneficios en uno!

Pero permítenos platicarte más sobre los baño saunas. Quizás no lo sabes, pero las propiedades del vapor que emerge de un baño de éstos ayudan, de una manera maravillosa, a la salud del cuerpo. Rápidamente te comentaremos algunos beneficios:

Apoya a la circulación de la sangre

Limpia poros y por lo tanto, también a la piel

Retrasa el proceso de envejecimiento de la piel (arrugas)

Ayuda a la oxigenación

Ayuda a la hidratación

Relaja músculos

Mejora la elasticidad

Disminuye dolor en las articulaciones

Acelera el proceso de saneamiento de heridas

Disminuye el dolor de cabeza y del cuerpo en general

Por otro lado, porque sabemos que no todas las personas son pacientes con baños como éstos, traemos en esta ocasión varias opciones que puedes poner en práctica mientras tomas tu baño sauna. Son muy sencillas y prácticas. No necesitas más que tu mente y toda tu disposición para llevarlas a cabo. Y quizás, si es posible, algún amigo o amiga para realizar las actividades a la par.

Estos consejos servirán para ejercitar tu cerebro, sobre todo, para evitar un atrofio y desarrollar enfermedades como Alzheimer y demencia. Pero, también, te brindamos opciones para que simplemente dejes tu mente en completa paz y vacío. Veamos en qué consiste cada posible actividad activa o pasiva:

Relajarse. Por supuesto, esto no tiene mayor explicación. La relajación en un cuarto sauna es prácticamente obligatoria… ¿si no, a qué has entrado en el cuarto? Esto es lo que debes hacer:

  1. Siéntate derecho, recargado en la pared o en un respaldo.
  2. Posiciona tu cuerpo de manera cómoda.
  3. Cualquier cosa que tengas en mente, déjala ir. Suena fácil y no lo es, lo sabemos. Trata entonces de observar cualquier punto específico en la habitación y concéntrate en ella. Quizás sea la puerta. ¿Cómo es? Observa sus características, piensa en la manera en que fue construida. Piensa en todo lo que tenga que ver con ella. Si regresas a alguna preocupación, no pasa nada, sólo intenta concentrarte, otra vez, en la puerta.
  4. Cuando hayas terminado, trata de cerrar los ojos y recuérdala. Poco a poco ve desvaneciendo la puerta hasta que ya no pienses en nada y tus músculos, tu cuerpo, en general, se sienta muy confortable.

Hacer planes para el futuro. Pero no nos referimos a todos aquellos pendientes que tienes ya, ni a lo que estás ansioso por completar en un par de años. Si sufres de ansiedad, por ejemplo, no lleves a cabo este pequeño ejercicio. Si por el contrario te parece bastante divertido y hasta útil realizar esta actividad, adelante. Trata lo siguiente:

  1. Piensa en lo que tienes actualmente.
  2. Piensa en cómo podrías mejorar potencialmente todo esto que tienes. Puedes abordar desde las relaciones con tu familia, el dinero, el puesto de trabajo en el que actualmente laboras, cosas materiales, viajes, hasta características físicas y sueños incompletos.
  3. Escoge uno a uno. Trata de pensar en ese “algo” como un hobby, no como una tarea propiamente. ¿De qué manera puedes conseguir lo que quieres? ¿Cuáles son los detalles que podrían hacer la diferencia? No te enfoques en lo más grandes, avanza poco a poco, pensando de específico a general. Por ejemplo, si una de tus metas es estudiar una maestría en España, piensa en lo primero que debes hacer: titularte, luego obtener el dinero, aplicar a la universidad, investigar dónde vivirás, obtener trabajo, quizás… lo mismo con el resto de tus planes futuros. No se trata de estresarte, sino de reconciliar metas que tenías quizás olvidadas ya.

Platicar. Lo más sencillo de todas las opciones. Si hay alguien más en el baño sauna contigo, lo más entretenido que puedes hacer es platicar con esa persona. Si es alguien a quien conoces bien, trata de preguntar cosas de las que no hablan. Muchos expertos comunicólogos recomiendan nunca abordar temas de religión y política.

¡No los evites! Trabaja en tus habilidades empáticas y de escucha. Podrías aprender mucho. Si por otro lado te encuentras en una habitación con alguien a quien no conoces bien, estás muy cerca de hacer un nuevo amigo. Interésate, genuinamente, por esta persona y su vida. Uno nunca sabe, quizás esta amistad pueda durar muchos años.

Hacer ejercicios mentales. Hay miles de ejercicios mentales que puedes intentar en un baño sauna. A continuación te invitamos a realizar los siguientes, pero puedes siempre buscar en internet más ejercicios:

Intenta encontrar palabras que se conecten entre sí y haz listas. Ya sea iniciando una palabra con la última letra de la última palabra, o bien, haciendo relaciones de otro tipo, como color.

Haz cuentas con números. Así es. Pocos aprecian las matemáticas. Para que no te sientas lento en los negocios, haz lo siguiente: tú mismo escoge números para restar y sumar de otros números.

Si requieres un estímulo más visual, intenta utilizar edades de personas que conozcas y realiza tus operaciones con ellas. ¿Cuántos años tienen, en conjunto, Carol, María y Luis? ¿Cuántos años tendrían María y Luis menos la edad de sus hijos Julio y Alberto? Cosas así.

Orar. Quizás no te lo esperabas. Pero sí, orar ayuda también a serenar la mente, a alimentar el alma, a sentirse en paz. No importa qué religión profeses, siempre puedes estar agradecido por lo que tienes.

Ora dando gracias primeramente por tu salud, por tu familia, por tus amigos, por haber aprendido de tus errores, por la paciencia que tienes al buscar un trabajo, en fin, todo lo que se te ocurra. Y después, abandónate a la suerte de lo que el universo, la naturaleza o Dios quiere. Promete trabajar en tus virtudes y estar atento a las oportunidades que se te presentan en la vida.

Esperamos hayas disfrutado de este artículo. Te invitamos a que te atrevas ya a utilizar esta actividad como herramienta para darle a tu cuerpo un regalo. Y no olvides que tenemos para ti los baños sauna que tanto necesitas y mereces.