Cómo controlar la humedad en una piscina techada

DeshumidificadoresLa importancia de la ventilación y des humidificación en recintos cerrados

La alberca es una zona de recreación deportiva muy importante para el ser humano, y como tal, precisa de cuidados muy puntuales y efectivos para la mayor comodidad de la gente.

Si una alberca tipo olímpica se usa de lunes a viernes desde la mañana hasta la tarde, se recomienda que al menos una vez cada quince días se le dé el mantenimiento adecuado, como limpieza de los pisos y paredes, así como la purga de suciedad y la adición de productos que permitan una higienización adecuada.

Esos podrían ser los cuidados básicos, sin embargo a veces no podría ser suficiente, al tratar de evitar la aparición de microbios inherentes en ambientes acuáticos, sobre todo si se trata de una piscina techada. Por ello, es trascendental pensar en alternativas que ayuden a complementar una limpieza profunda del lugar.

Para empezar, la correcta ventilación tiene que ser un tópico importante a seguir, ya que en este tipo de lugares cerrados y tan concurridos, la calidad del aire es fundamental para que los clientes se sientan a gusto haciendo sus actividades acuáticas. Para eso, los sistemas de aireación deben estar bien instalados y con el caudal necesario para una alberca techada.

Aunada a la circulación natural y/o artificial del aire, el control de la humedad adquiere una gran importancia. Dicha des humidificación tiene que ser en todo momento, ya que hay una evaporación constante en un recinto cerrado como tal. De esa manera, los expertos en el tema de humedad recomiendan mantener un control adecuado de la saturación, mediante el uso de deshumidificadores.

Asimismo dichos especialistas aseguran que un porcentaje de humedad por arriba del 60%, la aparición de microorganismos dañinos para la salud humana es una realidad; además, de que dicho moho u hongos pueden corroer los materiales de construcción de la alberca o sus alrededores. Por ello, el porcentaje de saturación debe mantenerse entre un 40% y un 60%, para que no haya problemas.

Métodos de des humidificación para albercas techadas

Se pueden establecer varias estrategias para implementar una desecación correcta para un área acuática cerrada, y tiene que ver precisamente con la eliminación de evaporación, ayudándose de sistemas para deshumidificar y de la ventilación misma.

1.- Sacar provecho del espacio mismo. No solamente es emplear sistemas de aireación o climas artificiales, sino tomar ventaja de la constitución de edificación del área acuática, es decir, ayudarse del flujo de aire exterior, la circulación de corriente por las zonas específicas adecuadas, o la misma orientación de los ventanales con respecto a los cuatro puntos cardinales.

2.- Uso de barreras de vapor. Conforme baje la temperatura de exteriores, el punto de rocío afectará las estructuras generales de la piscina, al no contar con elementos que aíslen el vaho consecuente de la saturación, habrá una condensación y también se disminuirá la resistencia térmica del edificio y la pileta. Precisamente las barreras de vapor minimizan esas afectaciones, y éstas deben colocarse en la parte interna de la superficie de la pared.

3.- Ventanas y puertas de cristal. Éstas tienen que poseer una baja transmisión térmica en la medida de lo posible, de no ser así, las condensaciones serán visibles. Se aconseja que se instalen vidrios dobles con su respectiva cámara de aire, o en su defecto, empotrar deshumidificadores en las cerca de marcos, ventanas y puertas.

4.- Evitar revestimientos.- Es verdad que estos elementos aportan una elegancia extra a un área en específico, sin embargo al tratarse de una alberca techada, esto puede resultar contraproducente, ya que dificultan la circulación del aire dentro del recinto, además bloquean la posibilidad de que se deshumidifique el lugar al presentarse una saturación de humedad importante.

Todo esto se puede lograr con la instalación de sistemas inteligentes que monitoreen el trabajo de la climatización y la des humidificación. Igualmente los controles de temperatura y humedad lograrán un ahorro sustancial de la energía utilizada en el proceso.