Casas de madera: otra alternativa de construcción sostenible

ConstruccionContar con una casa es una de las necesidades más básicas del ser humano, lo ha sido desde la prehistoria y lo sigue siendo en la actualidad.

Pero como muchas otras actividades comunes que ha realizado el hombre a lo largo de su historia y evolución, la construcción es una actividad que también ha evolucionado y cambiado con el paso del tiempo, adaptándose así a las tendencias, modas y necesidades actuales que tiene la especie humana.

Y una de las necesidades más actuales que el mundo tiene es la de contar con equipos, dispositivos y edificios autosustentables o sostenibles, es decir, que resulten ecológicos, favorecedores y amigables con el medio ambiente y que incluso puedan ser capaces de generar algún tipo de energía para su propio abastecimiento, captar agua o tener pequeñas plantaciones o jardines en sus paredes y techos.

Ante esta necesidad cada vez más imperiosa del mundo moderno, las casas de madera se han presentado como una de las alternativas de vivienda sostenible más ecológicas y económicas en el mercado.

Pues este material es considerablemente más barato que el ladrillo, el tabique, el hormigón y el concreto tradicional, además de ser un producto de origen natural que no requiere de un proceso industrial demasiado largo y mucho menos contaminante, lo que implica invariablemente un beneficio para el medio ambiente.

Por supuesto, esto no implica que una casa debe estar construida exclusivamente de madera, pues para su conformación, su estructura y su edificación es necesario utilizar otro tipo de materiales, muchos de los cuales también pueden ser naturales, no ser derivados del petróleo, suelen ser reciclables y biodegradables, lo cual sustenta todavía más lo que se ha mencionado con anterioridad: las casas de madera son una de las mejores alternativas ecológicas y sostenibles en la actualidad.

Por supuesto, no basta con elegir este tipo de material para asegurar que una casa es sostenible, pues se requiere cumplir con ciertos parámetros para poder tener esta cualidad.

Principalmente, para lograr esto, se requiere que al momento de utilizar la madera para la edificación de una casa sostenible, es necesario que el material provenga de proveedores autorizados y certificados como empresas que llevan a cabo la tarea de tala de manera responsable, es decir, que estos proveedores plantan nuevos árboles por cada uno que talan y únicamente ocupan árboles de tipos específicos y en sitios autorizados, pues la clave de la sustentabilidad es mantener el equilibrio natural en el entorno.

Otras de las razones por las que la construcción de casas de madera ha comenzado a popularizarse en la actualidad, sobre todo como técnica sostenible, son que el proceso de edificación utilizando este material requiere de menor cantidad de energía (eléctrica y generada por combustibles).

Supone un impacto ambiental considerablemente menor al de otros procesos, su uso es mucho más sencillo, además de ser bastante más rápido y sobre todo implica una huella de carbono menor que otro tipo de obras, ya que la madera es un sumidero de CO2.

Pero además, en el aspecto estético es posible tener grandes beneficios, pues la madera es un material sumamente flexible y variado, lo que permite la existencia de diferentes tipos de diseños, modelos y estilos de casas de madera.

Por ejemplo, es posible construir una casa con troncos, con madera sin procesar y prácticamente recién cortada, lo cual implica un proceso de montaje relativamente sencillo y bastante rápido, que además le da un aspecto peculiar y característico a la vivienda.

Gracias al grosor de los troncos, las paredes pueden funcionar como un excelente regulador de humedad y temperatura, lo que significa un ahorro considerable en sistemas de calefacción y aire acondicionado.

También es posible tener casas con un entramado pesado, estructuras más complejas que requieren el ensamblaje preciso de vigas, tablas y tablones según el diseño específico, sobre todo para permitir la incorporación de cristalería y detalles más finos y comunes a los de las casas tradicionales.

Otro tipo de construcción con madera es la de entramado ligero, estilo mucho más común en ciertas partes del mundo donde por las condiciones climáticas se requieren casas sencillas, ligeras, con elementos pequeños que facilitan su armado, mantenimiento, reparación y modificación, lo cual también hace posible que este tipo de viviendas sean prefabricadas y modulares e incluso ya hay prototipos de casas móviles montadas en fábrica.

De manera mucho más puntual, las ventajas que las casas de madera ofrecen a los usuarios son muy variadas e involucran muchos aspectos importantes. En primer lugar está lo ya antes mencionado: la madera significa un ahorro considerable en sistemas de aire acondicionado y calefacción.

Pero a este respecto es necesario aclarar que la madera no es un material térmico, sino aislante, que mantiene la temperatura al interior de la casa estable, fresca en verano y templada en invierno, el rasgo principal que hace de este tipo de viviendas una edificación sostenible.

Pero la madera no solo ofrece una capacidad aislante en lo que a temperatura se refiere, sino también en el aspecto acústico, pues una construcción de madera, con el recubrimiento adecuado, puede ofrecer un aislamiento acústico bastante efectivo y sin necesidad de utilizar materiales contaminantes ni demasiado caros.

Estos materiales utilizados para el revestimiento de la casa pueden ser madera prensada, piedra natural, teja e incluso algunos tipos de materiales textiles.

Otras ventajas que este tipo de edificaciones ofrecen son, contrario a lo que se pudiera pensar, una gran resistencia y durabilidad (incluso mayor a la de las casas tradicionales de concreto), necesidades mínimas de mantenimiento, una mayor rapidez en el proceso de edificación y montaje, un precio hasta 30% menor al de cualquier otro tipo de obra y en general su alta funcionalidad, habitabilidad y sostenibilidad.

Asimismo es importante refutar algunos mitos al respecto, especialmente dos. El primero es que este tipo de casas duran muy poco debido a la naturaleza del material, sin embargo, la realidad es que una casa de madera es mucho más duradera que una sólida casa de concreto, ladrillo y hormigón, la cual tiene un tiempo estimado de vida útil de hasta 50 años, mientras las casas de madera pueden ser habitadas sin problemas hasta cerca de 200 años.

Se puede creer también que el riesgo de incendio de estas casas es muy alto, sin embargo, las causas son las mismas que en una casa tradicional y el porcentaje de riesgo es prácticamente el mismo.

También se debe considerar que la madera se quema muy lentamente y es relativamente sencilla de reemplazar si el incendio se apaga a tiempo, mientras el concreto puede sufrir grietas e incluso perder la estabilidad de su estructura.

En resumen, las casas de madera son una de las alternativas de construcción sostenible que mayor fuerza están adquiriendo en la actualidad gracias a sus propiedades, beneficios y su alta funcionalidad, sin contar la elegancia y belleza estética que puede la madera ofrecer a los usuarios.

Por lo tanto, teniendo en cuenta los beneficios ecológicos, el ahorro energético, el ahorro monetario, las propiedades del material y la diversidad de estilos y opciones, una casa de madera puede ser la alternativa ideal de vivienda para muchas personas en la actualidad.