Boiler, termostato, fugas: todo lo que debes saber para reducir la factura de gas en tu hogar

boiler solar

Para reducir la factura de gas en tu hogar no hace falta una varita mágica sino una serie de consideraciones lógicas, desde saber elegir el boiler correcto hasta revisar fugas de gas que no sabías que existían. Por eso, en esta ocasión queremos ayudarte y te damos algunos consejos relacionados.

No necesitas condicionar tu comodidad para ahorrar. De hecho, ambas cosas van de la mano, sólo debes tener mucho más cuidado en algunos elementos que afectan. Por ejemplo, el clima, las habitaciones o materiales como está construida tu casa, tu propio uso de energía en el hogar. En general, cuanto más gas uses, más estarás pagando. Si bien no puedes hacer nada respecto al clima, sí puedes llevar a cabo algunas actividades de precaución. Veamos…

  • Si tienes la oportunidad, instala un termostato programable para reducir el frío o el calor cuando lo necesites, de forma automática.
  • Cuando notes alguna fuga de gas, inmediatamente llama a un experto o bien, utiliza algunas de las soluciones en spray para sellar. Entre más tiempo dejes pasar este detalle, más probabilidades hay de accidentes y por supuesto, estarás pagando sin utilizar este gas.
  • Si por lo general utilizas un termostato, asegúrate de que las puertas, ventanas, ductos, tomas de corriente y demás posibles aberturas en las habitaciones, se encuentren cerradas, selladas o se utilicen poco. De nada serviría tratar de mantener una habitación cálida si constantemente se está entrando o saliendo. No prendas la calefacción hasta que te asegures de que la puerta estará cerrada.
  • Cambia con frecuencia los filtros de aire. Un filtro sucio desperdicia energía evitando el flujo de aire. Comprueba su eficiencia mensualmente y si crees que están sucios, cámbialos. Es mejor, créenos.
  • Utiliza focos LED. Alumbran muy bien, son estéticos y además, reducen la factura de iluminación mediante la conversión a la iluminación de bajo consumo de energía y eficiencia.
  • Asegúrate de tener en tu cocina, un horno de gas que ahorre y no que desperdicie. Los hornos antiguos (con más de diez años de uso) suelen tener fugas o no ser suficientemente eficiente como para calentar rápidamente y con poco gas. Los hornos actuales pueden ahorrar hasta un 20% en costos de operación.
  • Lo mismo sucede con el boiler, o calentador de agua. Si tu boiler tiene más de diez años de uso, probablemente sea tiempo de que lo cambies. En H2O Tek tenemos una variedad de calentadores, de uso muy eficiente. Te invitamos a que los pruebes.
  • Toma duchas rápidas. Un baño no debe tomar más de quince minutos. Recuerda que además de gastar en gas para calentar tu agua, estás gastando agua.
  • Cuando estés utilizando cualquier tipo de calentador de ambiente dentro de tu hogar, asegúrate siempre de conservar el calor dentro. Lo mismo con el aire acondicionado.
  • Durante la temporada de invierno, deja las cortinas o persianas de tus ventanas abiertas para dejar entrar la luz del sol. Así, quizá durante todo el día, surja efecto la calidez natural en tu hogar. Sabemos que funciona de maravilla durante el verano. Al menos inténtalo.
  • Al contrario, cuando vayas a dormir, cierra estas cortinas y persianas para que no entre el frío de afuera. Por nada del mundo mantengas la calefacción encendida y las ventanas abiertas.
  • Cuando vayas a lavar y secar ropa, no eches sólo dos o tres prendas a las máquinas. Lava y seca cargas grandes de ropa para que utilicen el mismo calor.
  • Intenta lavar la ropa siempre con agua fría. Si no es posible, de la misma manera echa suficiente carga para aprovechar el agua caliente (y el gas que se utiliza).
  • Permite que la ropa se seque de forma natural. A menos, por supuesto, que sea de extrema urgencia obtener tus prendas secas. Pero recomendamos en verdad no secar tanto con gas.
  • Limpia el filtro de pelusa en la secadora después de cada carga. Un filtro obstruido restringe el flujo de aire y reduce el rendimiento de la secadora.
  • En la cocina, para reducir el tiempo de cocción, primero descongela los alimentos congelados en el refrigerador (planea con anticipación lo que vas a comer).
  • Coloca las tapas de las ollas y sartenes correctamente sobre las cacerolas, ollas y sartenes para acelerar el tiempo de cocción y disminuir el gas utilizado.
  • Cuando utilices el horno, trata de no abrir y cerrar la puerta. Con cada abertura, el horno pierde alrededor del 20% de su calor.
  • Sólo precalienta el horno si la receta así lo dice.
  • Utiliza utensilios de cocina de vidrio o cerámica en el horno. Así evitas accidentes y por supuesto, ahorras calor.
  • Si tienes lavavajillas, sólo utilízala cuando haya suficientes platos que lavar.
  • No enjuagues los platos antes de ponerlos en el lavavajillas. ¿Cuál sería la ventaja entonces? Si enjuagas, usa agua fría, por supuesto.
  • Repara en seguida todas aquellas llaves de agua y de gas que tengan fugas. Una fuga de gas puede hacer que tu casa explote.
  • Descongela los refrigeradores y congeladores antes de que la acumulación de hielo comience a notarse. Estos residuos de hielo fuerzan al refrigerador a trabajar más y por lo tanto, a gastar más.

Sobre todo, intenta ser extremadamente consciente de todos los recursos que estás poniendo a funcionar para obtener comodidades. No es necesario que te prives de ellas, pero sí que utilices alternativas como energía solar, precauciones de seguridad y rapidez en el uso de tus herramientas de confort.