Boiler solar para albercas

Boiler SolarPara garantizar el correcto funcionamiento, la seguridad y comodidad de sus usuarios, una alberca debe reunir ciertas características especiales y las principales están relacionadas con el control de la calidad del agua.

Además del monitoreo constante sobre la calidad del agua para determinar si es higiénico y seguro utilizarla, es necesario conocer y regular su temperatura, cuyas características variarán dependiendo de la temporada del año, así como de los fines específicos para los que se utilice la alberca. Para regular este factor se puede hacer uso de una caldera, un calentador de gas o de un boiler solar, según las necesidades y preferencias del usuario.

Durante la temporada más fría del año, que comprende los meses de septiembre a marzo, la temperatura ideal de una alberca se encuentra entre los 27 y los 30°C, mientras que cuando comienza a sentirse el calor con la llegada de la primavera y la entrada del verano, el rango de temperatura recomendable es entre los 21 y los 26°C.

Ahora bien, estos valores aplican para el uso general de la alberca, es decir, con fines recreativos, pero en el caso de que se esté siguiendo un programa de entrenamiento para competencias lo más común es que se utilice el agua a una temperatura más baja.

Lo anterior se debe a que el entrenamiento en agua fría contribuye a fortalecer el sistema inmunológico, permite incrementar la velocidad de nado y ayuda al nadador a acostumbrarse a la temperatura que encontrará en las aguas abiertas.

O bien, si el entrenamiento es de resistencia se usa agua más caliente, de una temperatura entre los 28 y los 30°C, pues a mayor temperatura la fatiga muscular se presenta más rápidamente.

Aunque es común que se prefiera usar agua más fría para entrenamientos, no se recomienda que en ningún caso se utilice una temperatura por debajo de los 15°C para evitar los riesgos de hipotermia.

De hecho, en natación competitiva se reglamenta que el agua debe estar en una temperatura entre los 25 y los 27°C, sólo dos grados por debajo del rango recomendado para uso general.

En caso de que se nade a una temperatura que se encuentra fuera de estos niveles de temperatura, lo ideal es utilizar un traje de neopreno, sobretodo cuando el cuerpo está acostumbrado a practicar nado a una temperatura más elevada.

Además de los usos recreativos, de entrenamiento y de los usos competitivos que se le pueden dar a una alberca se encuentran los usos terapéuticos. En la fisioterapia, como parte del tratamiento y rehabilitación de lesiones de diferente índole, se suele emplear la hidroterapia, para la que se utiliza agua helada, o bien, agua a temperaturas elevadas de entre 31 y 35°C en las que el paciente se sumergirá completamente o sólo la parte del cuerpo afectada por poco tiempo.

Como puedes notar, tener un control sobre la temperatura del agua de las albercas es de gran importancia y para ello se emplean diferentes métodos. Es sabido que en las albercas que no están techadas la exposición directa a los rayos del sol puede aumentar la temperatura del agua, sin embargo, esto sólo ocurre en los niveles más superficiales, por lo que incluso éstas requieren de equipamiento especial para calentar el agua.

Lo más común es que se empleen calderas, pero últimamente, gracias a las ventajas económicas y medioambientales que representa el aprovechamiento de las fuentes de energía renovables, el uso de un boiler solar para albercas se ha popularizado bastante.

Es importante destacar que el uso de un calentador solar no reemplaza el uso de los calentadores convencionales sino que se instalan como equipos de apoyo que pueden contribuir a ahorrar hasta el 80% de los gastos en consumo de gas.

Hoy en día las tecnologías utilizadas en el diseño y fabricación de calentadores solares son muy sofisticadas por lo que ofrecen un alto rendimiento y funcionan mediante el aprovechamiento de la energía térmica que proviene de la radiación solar. El sistema mediante el que funciona un calentador solar para alberca puede ser por tubos al vacío o por paneles solares planos.

Por un lado, los tubos al vacío, al igual que cualquier otro calentador de agua solar, se compone de una serie de tubos con material aislante que en su interior contienen el líquido a calentar, cuando el agua se calienta sube hacia un tanque desde el que se suministrará a las instalaciones.

Por otra parte, los calentadores solares planos se componen de un panel colector y un termotanque en el que se almacena el agua caliente para posteriormente hacer el suministro a las instalaciones.

La diferencia entre ambos sistemas radica en el tiempo en que pueden captar la radiación solar y en la durabilidad de los materiales, pues mientras los calentadores planos sólo pueden captar la radiación cuando los rayos solares se encuentran en posición perpendicular a ellos.

En el sistema de tubos al vacío no importa la posición del sol, ya que por su forma cilíndrica pueden captar la luz durante todo el día, aunque suelen ser más sensibles a los daños ambientales, presión y golpes, además su eficiencia baja ante los cambios bruscos de temperatura.

En el catálogo de H2OTEK encontrarás una extensa variedad de calentadores de agua de gas, eléctricos, solares y calderas para garantizar que las albercas cuenten con la temperatura adecuada.

Para conocer a detalle las características de los equipos que ponemos a tu alcance contáctanos, con gusto resolveremos todas tus dudas y te brindaremos asesoría especializada para la elección del boiler solar que se adapte a tus necesidades.